Gestión cultural municipal

Si no hay iniciativas propias, se debería copiar lo que en el ámbito cultural están haciendo otras ciudades, en donde se demuestra que existe una decisión político-administrativa y una fuerte visión para emprender en actividades que fortalecen la cultura a todo nivel. Guayaquil, Cuenca, Quito, Ambato son ejemplos en donde se abre las puertas para los generadores, operadores y promotores culturales e indiscutiblemente con ello crece el interés ciudadano por las buenas acciones que responden a una planificación semanal, mensual y anual.

En Ibarra, luego del cambio de dirección en el departamento de Cultura, lo menos que se espera es que no se haya incorporado a la administración municipal un burócrata más, alguien que frene las iniciativas que tienen los sectores que están ávidos por trabajar y que se resista a un apoyo externo desde la sociedad civil. Esto pasó con el anterior director que no dio “pie con bola” en su gestión, aunque al interior de la institución -pese al apoyo que tuvo del alcalde- era comidilla del día el comentario sobre la colocación de cercanos familiares en la administración municipal y bochornosos eventos que fueron crítica pública en Ibarra e Imbabura. Si hay un cambio positivo en el ámbito de la gestión cultural municipal en Ibarra, bienvenido el nuevo funcionario, si no es así, aquí mismo hay buenos elementos.