Geovanni Paz: “La autoridad siempre es para servir”

padre-pazIbarra. Monseñor Geovanni Mauricio Paz Hur-tado silenciosamente viene cumpliendo las delicadas funciones de Vicario General de la Diócesis de Ibarra; pero no solo eso, es quizá un religioso imbabureño privilegiado que ostenta el título de Prelado Honorario cuya designación la hizo el Papa Benedicto XVI.
Es directo y frontal, cuando habla le gusta ver a los ojos y no es difícil arrancarle una sonrisa o una frase punzante en medio de las inquietudes periodísticas.

¿Por qué y cómo se produjo su designación?
Yo no sé (risas)… lo único que he hecho es dedicarme a trabajar y bueno fue Monseñor Valter Maggi quien se dirigió a mi para pedirme que le preste este servicio.

¿Por qué aceptó?
Somos personas de iglesia y respondemos a lo que las autoridades nos piden.

¿En lo personal qué significa esa designación?
Siempre entendí que la autoridad es para servir y estoy para eso, trato de esforzarme en llegar a donde me necesitan.

¿Qué será lo prioritario?
Me corresponde poner en práctica el programa pastoral que es el camino por donde debemos guiarnos.

¿Bajo qué parámetros?
En el horizonte inspirador hay tres acciones fundamentales: la renovación de las parroquias; la misión y la catequesis.
¿Se ha puesto énfasis en la formación de laicos?
La renovación parroquial también se realiza a través de los laicos en quienes creemos y confiamos.
Una de las tareas fundamentales hoy es formar a los laicos para que asuman su papel en la sociedad y en la parroquia.

¿Cómo construir un mundo de fe?
Nuestra misión es esa, tomando en cuenta que de la población mundial apenas el 17% de cristianos conoce a Jesucristo y el 83% todavía no lo conoce. Juan Pablo II decía que es necesario en este mundo un nuevo ardor, unos nuevos métodos y una nueva expresión.

¿Qué hace la iglesia…?
Hoy no podemos esperar que la gente llegue a los templos, que los padres de los niños de la catequesis vengan a los reuniones, tenemos que nosotros llegar a cada hogar, a cada familia.
Estamos empeñados en la evangelización.

¿La práctica política incide en el decrecimiento de la fe?
Siempre ha existido una confusión en la gente. Encontramos algunos que dicen que son cristianos, pero dicen una cosa y hacen otra, ese es el dilema del mundo de hoy y por eso la gente pierde credibilidad en los políticos.
Pero hay programas sociales que nos hacen creer…
Yo tuve la experiencia de haber vivido 9 años en Cuba y miro con claridad las cosas. Veo acciones con tendencia cubana en el país. Hay programas que no son creatividad del gobierno… yo digo que son fiel copia del original.

¿Quiere decir que hay fuerte influencia cubana?
Los focos ahorradores, el programa para personas con discapacidad, programas de salud, educativos, eso es Cuba. Mire lo que pasó en el centro de alto rendimiento en el valle del Chota, construyeron un campo de beisbol (risas)… pero ese deporte es en Cuba pero no acá y menos en el Chota, eso es absurdo.

Conozco que hay un convenio para crear una misión diocesana de Ibarra en Matanzas-Cuba. ¿Cómo es eso?
Yo fui a Cuba -aunque quería ir a Africa- y ahí empieza la relación entre Cuba y la Diócesis de Ibarra. Hoy se quiere formalizar a través de un convenio que significa la presencia de un equipo misionero que estará conformado por tres sacerdotes y dos diáconos que harán su año pastoral en Cuba.

¿Cuál será la tarea principal?
Pura evangelización, diría de primera evangelización. La misión Ad Gentes es llegar a aquellos que no conocen a Jesús.

¿Fue fácil abrir esas puertas para usted?
Fue difícil, yo viví una época mucho más dura que la de hoy.

¿Tuvo presiones del régimen?
Claro, indudablemente, fueron situaciones difíciles.

¿Cómo lo soportó?
Ufff (risas)… la ventaja allá es que se vive una unidad extraordinaria entre el Obispo y el Clero. Yo vi ahí la acción del Espíritu Santo, en esa unidad de iglesia, porque se comparte todo lo que uno hace, la mínima cosa hay que compartir.

¿Hay algo que no olvida?
Imagínese sacar a la gente un domingo de ramos… me dijeron que había hecho una procesión y que estaba atentando contra la vida de la gente, solo por el hecho de haber salido a la calle.