Gastos del universitario, asunto de presupuesto

p2infoIBARRA. Ser universitario es una etapa de la vida donde en su mayoría, aún no se tienen obligaciones ni compromisos financieros, una etapa donde recibes el apoyo de la familia para el pago de la universidad, alimentación, materiales, transporte e incluso gasto para el ámbito de diversión.   


Pero antes, un estudiante debe preparar un presupuesto para asegurar que todos los gastos están cubiertos por los préstamos y los ingresos que el estudiante tiene actualmente.  
Los gastos generales de un estudiante universitario pueden variar, ya que los que viven en el hogar no tienen que pagar los gastos comunes de vida como los que residen en un cuarto o en un alojamiento para estudiantes cercano.
Además, la cantidad de cada gasto difiere de la institución y del programa académico en cuestión.
Gabriela Puetate, de 23 años, es de Tulcán, Carchi, pero vive en Ibarra por el estudio, ella sigue la carrera de ingeniería en recursos naturales en la Universidad Técnica del Norte. Arrienda un departamento cerca de la Hostería El Prado con sus tres primas.
Gabriela viaja todos los fines de semana a Tulcán a visitar a su familia. Su financiamiento para la universidad es con el crédito del IECE, que actualmente es el Instituto de Fomento al Talento Humano.
Cada mes, Gaby y sus tres primas más, se dividen el dinero para completar 200 dólares y pagar el departamento en el que viven. Esta universitaria cancela el dinero mesualmente del crédito que recibe cada cinco meses (USD 900).
Por el horario de clases Gabriela y sus dos primas almuerzan en un restaurante cerca del campus universitario, al mediodía gasta 2,25. Seis dólares diarios gasta con el almuerzo, transporte y materiales de clases.

 

ALIMENTO
El desayuno y la merienda prepara en su departamento. Consume 30 dólares mensuales en yogur, cereales, frutas, pan, sánduche y tostadas.     
Aparte de financiarse con la beca del Instituto de Fomento al Talento Humano, los padres de Gabriela le dan 200 dólares mensuales para gastos universitarios también. “Estoy ahorrando 100 dólares cada mes porque tengo que hacer mi tesis”, dice Gaby.

VIAJES
Los universitarios también viajan una, dos, tres horas para asistir a clases.
Este es el caso de Steeven Canching, de 22 años, quien está en séptimo nivel de la carrera de recursos naturales renovables. Vive en Quiroga, Cotacachi, tiene cuatro años viajando una hora en bus de lunes a viernes hasta la Universidad. Steeven tiene que coger tres buses, de Quiroga a Cotacachi paga 30 centavos y de Cotacachi a Ibarra, 55 centavos, este último lo deja en el terminal, que de allí paga 30 centavos en un bus urbano, total 1,20 en transporte.
“Paso todo el día en la universidad y por eso me toca almorzar aquí”, explica Steeven. De igual forma también gasta en copias para las clases. Este estudiante se queda hasta las ocho de la noche recibiendo clases.
Después de terminar las clases coge una furgoneta que va hasta Otavalo y paga 1 dólar, pero se queda en la entrada a Cotachi, Pinsaquí, que luego se dirige hasta su casa en un bus hasta Quiroga con 50 centavos.
A diario, Steeven lleva a la universidad seis dólares, que a veces le sobra 1 o 50 centavos y guarda para sus ahorros. Todo este gasto es financiado por sus padres.
Una cuenta puede ayudar al estudiante  a acumular ahorros y a obtener intereses.
Quizás necesite una cuenta de ahorros para guardar dinero para su matrícula o para los libros de texto del próximo semestre.
Esta cuenta también puede ayudar al universitario a ahorrar para otras necesidades, incluidas posibles emergencias.
Así como Steeven, Jhordan lleva un año viajando desde El Ángel, Carchi, hasta la universidad.
Es estudiante del quinto nivel de ingeniera en marketing. Cuenta que su gasto diario es de cinco dólares. Este futuro ingeniero trabaja en las mañanas en un estudio fotográfico en su ciudad natal.
Pero ya en la tarde está listo para coger el bus a la una y media, que lo trae hasta Ibarra. En su trabajo está desde las ocho de la mañana hasta la una de la tarde.
1,60 centavos le cuesta el pasaje de El Ángel a Ibarra, Jhordan pasa la tarde en la universidad, a las nueve de la noche culmina su rutina de estudios.
El último bus que va hasta su ciudad es a las nueve, por eso sale unos minutos antes para alcanzarlo.
Este oriundo de El Ángel comenta que con lo que gana en su trabajo y con lo que le da su mamá tiene para sustentar sus gastos universitarios, que semanalmente necesita 25 dólares para sus pagos.  
Ahorrar también una pequeña cantidad ahora puede marcar una diferencia para contribuir a aumentar el dinero que guardas para la universidad y compensar los costos.
 Los viajes pueden implicar dos tipos de gastos escondidos. Si el estudiante dispone de un auto, puede que tenga que pagar los gastos de estacionamiento, además de la gasolina, seguro y mantenimiento.
La distancia entre su casa y la universidad puede también impactar fuertemente en los gastos, según qué tan frecuente el estudiante regresa a casa o qué tan frecuente visita la universidad.
Si la casa se encuentra a tres horas en autobús de la universidad, desplazarse de la una a la otra será mucho más barato que si están separadas por miles de kilómetros.
Ericka Corral tiene 21 años, es de Urcuquí, está en el tercer nivel de contabilidad y auditoría. Hace un año empezó a viajar de lunes a viernes para recibir clases.    
En pasajes de ida y regreso solo gasta 2,20 centavos, que a diario trae a la universidad cuatro dólares.  Ese dinero es sustentado por sus padres.
Desde las seis de la mañana espera el transporte que se dirige hasta Ibarra, que llega a las siete, es decir, Ericka  tiene una hora de viaje hasta llegar a su destino y recibir clases. Además, no gasta en el almuerzo, luego de salir de la U, a la una de la tarde, regresa a su casa, en donde la esperan con la comida.

PLANIFICACIÓN
Administrar los gastos con cuidado y planificar las maneras de pagarlos puede reducir la probabilidad de gastar de más y de acumular deudas innecesarias.
Uno de los consejos es que el estudiante debe evaluar si es menos costoso vivir en una residencia cerca del campus. Y quizás sea posible compartir la vivienda con otros estudiantes para dividir los costos de alojamiento y posiblemente los costos de los alimentos, entre más personas.
Evelyn Túquerres, de 25 años y de Otavalo, también viaja de lunes a viernes, el costo del pasaje del transporte es de 55 centavos, este la lleva hasta la terminal, después coge otro bus hasta la universidad, y le cobra 30 centavos.
Evelyn dice que su esposo es el que sustenta estos gastos universitarios, cuatro dólares debe tener para los gastos diarios.  
Espera llegar a su casa de Otavalo a las tres de la tarde para almorzar, si lo hace en la universidad gastaría más de su presupuesto universitario.
Mensualmente necesita 100 dólares para la universidad, esto cubre gastos de viajes, alimentación, copias, etc. “Todo este sacrificio vale la pena porque estudiamos para hacer algo mejor y salir adelante porque algún día vamos a tener un recompensa”, cuenta Evelyn.  
Hay estudiantes que no viajan dos o tres horas para llegar hasta la universidad, ellos no pagan alojamiento.
Es la fortuna de algunos de vivir en la misma ciudad y tener cerca a la familia. Daniela Vallejos, de 20 años, es ibarreña, estudia ingeniería comercial.
Sus padres les dan dos dólares diarios y con eso cubre el transporte y alimentación en el campus de la universidad.
Daniela prefiere coger el bus para tener menos gastos, a las 06:40 pasa este transporte por la parada cerca de su casa, en este mismo regresa a su vivienda.
Pamela Imbaquingo es de Huaca y vive sola en un cuarto en el que sus padres pagan 60 dólares, la comida la trae desde su casa. Un dólar necesita a diario para la U.