Gas cruza fronteras a través de 37 pasos informales

altFrontera. Un 53% de gas subsidiado ecuatoriano abastece al mercado de Ipiales y a los 18 municipios de la ex provincia de Obando. Treinta y siete pasos informales son empleados por los traficantes de combustible para introducir el carburante a Colombia.

  Gas subsidiado. A pesar de los controles aleatorios que realiza personal policial en la provincia por evitar la salida del combustible, en las vías no reconocidas el gas, gasolina y diesel fluye con normalidad al vecino país.

No importa la distancia que hay que recorrer desde las Cuatro Esquinas, El Brinco, Río Carchi (Carchi) hasta San Carlos, Puenes (Ipiales) transportando las bombonas en acémilas, motocicletas, bicicletas y en  hombros.

Mientras en la provincia aún existe dificultad para obtener el gas o gasolina. En las vías informales la circulación aproximada diaria de gas alcanza las 300 bombonas.

Jesús Alfonso Parada, gerente general de las empresas distribuidoras de gas en el Sur de Colombia, informó que 26 mil bombonas de gas mensuales procedentes del Ecuador, ingresan a su país, es decir el 53% del gas subsidiado está en los hogares de Ipiales y en 18 municipios de la zona fronteriza.

 En La Victoria, existe el ingreso de 70 cilindros diarios de gas ecuatoriano y lo introducen empleando diferentes mecanismos para su ocultamiento y desviar los reducidos controles que hay en la zona.

 Negocio rentable.Censo realizado en los hogares de las poblaciones fronterizas de Ipiales determinó que un alto porcentaje utilizan el gas ecuatoriano, por el cilindro pagan entre USD 16 y 20, siendo un negocio rentable para los informales porque el precio oficial es de USD 1,60.

En la comercialización ilegal intervienen varios actores: el que vende el ticket, el que compra, la personalque lo vende en la frontera y quien los negocia a los diversos municipios del vecino país.

El negocio también se complementa con la venta del cilindro vacío. En Carchi lo consiguen por USD 30 mientras que en Colombia en USD 50.

Hay preocupación en el vecino país por el ingreso normal de combustible subsidiado y que deja millonarias pérdidas.