Ganó el juicio al GAD Otavalo y se reintegra a su puesto de trabajo

El caso de la comerciante del Mercado 24 de Mayo, Gladys Cuascota, quien se mantenía en disputa con el Municipio de Otavalo para ser reintegrada a su puesto ZH93, finalizó con éxito para la expendedora de comida.

De acuerdo a lo manifestado por su abogado defensor, Daniel De La Cruz, “la señora Cuascota fue retirada de manera arbitraria de su puesto de trabajo, sin respetarse el debido proceso, que es un derecho garantizado en la constitución de la República”.

Este inconveniente tuvo lugar en el año 2019, cuando la administración del Mercado 24 de Mayo, basándose en un supuesto abandono de este espacio laboral, procedió a notificar a la arrendataria del desalojo, tal como consta dentro de su normativa. “La ordenanza municipal establece que los comerciantes pueden dejar su puesto por 30 días máximo”, dijo Carla Dávila, administradora del Mercado 24 de Mayo.

No obstante, la afectada interpuso una denuncia contra la municipalidad, a fin de ser reintegrada al puesto que ganó legítimamente, argumentando las razones por las cuales no podía abrir todos los días su local.

Luego de 780 días aproximadamente de proceso legal, la jueza de garantías constitucionales encargada del caso, falló a favor de Cuascota. Si bien este dictamen se conocía de forma verbal hace semanas atrás, el 29 de julio se emitió la correspondiente sentencia por escrito a los casilleros jidiciales de las partes involucradas, tanto a la procuraduría síndica del cabildo, así como al profesional del derecho que funge como defensor de la afectada.

La sentencia de reintegración en favor de Cuascota, es de cumplimiento inmediato, según argumentó De La Cruz, quien además comunicó que ya mantuvieron contacto con la administración municipal para finiquitar el tema.

“El día jueves nos notificaron la sentencia, al día martes siguiente la administración del mercado se habría acercado a la arrendataria que se le asignó el puesto de mi clienta de menara ilegal, a decirle que tiene que retirarse de urgencia en la noche”, comentó.

Una vez desalojado el local por parte de la vendedora que lo ocupaba, el miércoles 4 de agosto ya habría estado disponible para que Cuascota pueda instalarse nuevamente.

Antes de reintegrarse a sus labores de venta de hornado, la comerciante debe cumplir con todas las medidas de bioseguridad impuestas por el COE Cantonal, principalmente una protección que impida el contacto directo con los clientes, lo cual está en proceso, a fin de poder reiniciar con su actividad comercial desde la próxima semana, lo cual es el sustento de su familia.