Ganancias de las telefónicas

carlos-davilaLas operadoras de telefonía celular estarían ganando demasiado dinero y,  por ello, repartiendo cantidades importantes por el derecho que tienen los trabajadores al  15% de las utilidades.


El Régimen ha manifestado su intención de reformar leyes vigentes para reducir esa participación de los empleados de las telefónicas móviles al 3% y destinar el 12% a inversiones en  infraestructura educativa.
Ahora bien… Las telefónicas ganan dinero en función de un negocio muy rentable y de gran facturación. Es posible que parte de esa rentabilidad provenga de su eficiencia, pero es  probable que sea resultado del más simple ejercicio contable: grandes ingresos en comparación con sus egresos. Si consideramos que el negocio de telefonía celular implica ingentes inversiones en la red de cobertura, y aun así  sus ganancias son enormes, debemos pensar que  los precios  cobrados a los usuarios son demasiado altos.
Las Autoridades también han dicho que ese 12% debe recibir el Estado porque las telefónicas usan el espectro radioeléctrico y  ese es un recurso natural que pertenece a todos los ecuatorianos. Si hilamos fino,  el argumento es aplicable al uso de la tierra de labranza y de los mares donde se realiza la pesca, y  también al espacio aéreo que utilizan las aeronaves. Son dones de Dios.
La tierra sin inversión en trabajo agrícola, sin fertilizantes, tecnología y otros elementos, es suelo yermo. El mar sin barcos pesqueros, grandes o pequeños,  sin hombres que saben  pescar en pequeña o gran escala,  tampoco tiene utilidad económica.  Las playas, los lagos, las montañas, se vuelven económicamente rentables cuando se los utiliza turísticamente con inversión; caso contrario solo sirven para la contemplación.
No debería haber cuestionamientos a las empresas de alta rentabilidad y tampoco quitar utilidades a sus empleados. La calentura está en otro lado. Revisen los precios que las operadoras cobran. Claro que disminuyendo los ingresos de las telefónicas estas tributarían menos. Todo cuesta. 

 

Carlos Dávila Holguín
econdavila51@hotmail.com