Galo Ortega: Una lucha incansable por obtener verdad y justicia

Tulcán. Galo Ortega, padre del periodista Javier Ortega, quien murió junto a Paúl Rivas y Efraín Segarra a mano de grupos armados en Mataje, Esmeraldas, llegó hasta Tulcán el fin se semana. Es oriundo del cantón Bolívar, parte de su niñez la vivió en la provincia carchense y casi 50 años después regresó para ser parte de la carrera atlética binacional 14 K, organizada por la UPEC. Recuerda que a Javier le gustaba participar en estos eventos deportivos y lo hace como un homenaje a la memoria del equipo periodístico.

Sin respuestas. Lleva la credencial de su hijo colgada a su cuello, porta también una bandera blanca con los rostros de Paúl, Javier y Efraín. A donde sea que va estos elementos son sus símbolos de lucha, pues un año después de la pesadilla de Mataje, aún no tiene respuesta del Estado, y mucho menos justicia. En la mirada de Galo Ortega hay dolor, recuerdos que cuando cita le cortan la voz.

Asegura que las autoridades prácticamente no dan oídos a las solicitudes de información, pese a los múltiples ofrecimientos de desclasificarla. Por el contrario han sido los trabajos periodísticos de colegas de su hijo los que han revelado importantes detalles del secuestro y asesinato.

Del Estado ya casi no espera nada, pero no se rinde; junto a Ricardo Rivas y Yadira Aguagallo, mantienen una lucha incansable por llegar a la verdad y recibir justicia. Confía que los organismos internacionales como la Corte Interamericana de Derechos Humanos sigan presionando para que el caso no quede en el olvido.