Fundación Cristo de la Calle entrega propiedad a la Prefectura de Imbabura

pag 7El conocido y tradicional complejo recreativo Yuyucocha, regresa a ser responsabilidad de la Prefectura de Imbabura.

Durante 15 años el GAD provincial entregó en comodato el sitio a la Fundación Cristo de la Calle, institución dedicada a brindar hogar, protección, ayuda y asesoría a niñas, niños y adolescentes en situación de vulnerabilidad.

En el complejo existen dos casas que han sido habitadas por infantes y jóvenes de la fundación. Además de ser el sitio adecuado para realizar actividades recreacionales para los menores y sus familias.
De ocho a 10 personas vivían en cada inmueble, en donde reciben educación, cuidado, protección y seguridad por el personal de Cristo de la Calle.

El resto del complejo recibía a visitantes, quienes llegaban a disfrutar del atractivo turístico.

Proceso. La Prefectura de Imbabura nombró una comisión para que se proceda a la recepción de esos espacios físicos de propiedad de la institución.

Wilson Terán, director de Infraestructura Física, preside esta comisión y menciona que han tenido el acercamiento respectivo y se han solicitado informes a los señores de la Fundación, que serán entregados la siguiente semana, según lo planificado.


“En los mejores términos estamos llevando este proceso de recepción”, manifestó el funcionario.

Fundación. Cristo de la Calle ayuda a enfrentar los problemas sociales que afectan a las familias de Imbabura. Sus funcionarios cuidan que cada niño, niña y adolescente, pueda vivir en una familia saludable.

Juan Francisco Santacruz, señaló que como fundación llevan a cabo varios proyectos, entre ellos las casas familia.
Además dijo que realizará el proceso necesario para que la Prefectura de Imbabura le entregue en comodato la casa ubicada en la entrada norte del complejo.

Tenga en cuenta…

Propiedad

El lugar tiene una superficie de 33 239 metros cuadrados, entre los espacios recreacionales para los visitantes y las dos viviendas que ocupaban las familias.

Servicio

Desde el año 2002, la Fundación fue responsable del espacio turístico. Los ingresos del cobro de entradas en el lugar les permitía mantener el espacio y ayudarse, ya que su fundación no tiene fines de lucro.