Fue sentenciado por homicidio en Juncal

Ibarra. El 15 de agosto de 2018 se presentó de forma voluntaria en la Fiscalía de Imbabura, Armando Vinicio L., sabiendo que sobre él pesaba una investigación por el homicidio de Julio César Chalá, de 41 años de edad.

El hecho se suscitó el 27 de mayo del mismo año, cuando el hoy occiso, quien era miembro policial, se encontraba ingiriendo bebidas alcohólicas en la comunidad el Juncal.

Una certera puñalada acabó con la vida del hombre, mientras su agresor escapó del sitio en precipitada carrera. El día en que el cuerpo sin vida del exgendarme fue traído hasta la morgue del hospital San Vicente de Paúl, en la comunidad se corría un ‘secreto a voces’ de que el móvil del homicidio sería un lío de faldas, ya que el occiso habría mantenido una relación anterior con la esposa del sentenciado.

El caso. Esta no sería la primera vez que los dos se enfrentaban, ya que quienes viven en el lugar aseguraron a los uniformados que ya habían tenido inconvenientes anteriores.

Mientras los rumores corrían en el pueblo, el agresor huyó del lugar, sin embargo se presentó a las autoridades para hacerse responsable por el hecho y explicar lo sucedido, y precisamente este accionar, fue uno de los atenuantes que le ayudaron a que se reduzca un tercio de su condena.

En el segundo día de juicio, los magistrados del Tribunal de Garantías Penales de Imbabura, dictaron sentencia en contra del procesado. Seis años y ocho meses fue la pena impuesta, al no encontrarse agravantes en su contra.