Fue en un agosto del 96 (I)

o2Agosto marca un clima muy especial en nuestra región andina con soles caniculares y vientos fríos, en esos días de hace ya 18 años Otavalo vivió un capitulo que la sociedad no ha querido volverla a tratar.  En estos días, un comunicado del Cabildo del Pueblo Kichwa Otavalo convoca a mujeres kichwas, kuitzas urbanas y rurales para hacer un “casting” y participar como candidatas a reinas del Yamor, cosa que me trae a memoria el caso Veronica Barahona.En agosto del 96, un grupo de jóvenes idealistas en búsqueda de acciones de inclusión en las fiestas Yamor, que fueron denunciadas como excluyente y folclorizante para la cultura del pueblo kichwa, tuvo la idea de participar con una candidata kichwa para reina del Yamor. Recuerdo claramente los rostros de quienes eran parte del Comité de fiestas, encargados de recibir las inscripciones, no encontraban respuestas ante esta acción, tuvieron que refugiarse y a escondidas con el Concejo municipal de ese entonces, presidido por el inefable Fabián Villareal, emitieron una ordenanza racista y excluyente para que nuestra candidata no pueda participar en dicho certamen. Por vergüenza propia hasta estos días no se ha podido conocer el contenido literal de esta ordenanza. Este hecho marcó un hito en la historia de Otavalo y tuvo repercusiones en lo local y pasó al plano internacional; de fondo este acontecimiento evidenció la práctica racista con la cual gobernaba la élite política otavaleña, acción que permitió posesionar el liderazgo de un joven kichwa, hecho que le llevaría a la alcaldía.  Con mucha pena para Otavalo, este suceso no se ha podido superar ni con el alcalde kichwa que tuvimos, personalmente desconozco si esta ordenanza ha sido abolida por la misma vía o está ahí como norma que impediría cumplir con el sueño del CPKO.