Fruta y verdura orgánica, su estilo

frutasOTAVALO. Una vez al mes viajan hasta Otavalo a vender frutas y verduras orgánicas, tratando de concientizar a la ciudadanía al consumo de productos más saludables. La Constitución de la República, también plantea la práctica de la producción agroecológica, para el logro del buen vivir, el “Sumak Kausay”, y el ejercicio de la soberanía alimentaria.

Héctor Flores y su esposa, empezaron hace 10 años a producir verduras orgánicas porque eran consumidores de las mismas. Luego decidieron comprar un terreno en Cotacachi y empezar a vivir con la tierra y a sembrar. Los productos que ofertan son el brócoli, coliflor, rábano, remolacha, tres tipos de lechuga, acelgas, entre otras cosas como la mizuna, familia de mostaza y el papanabo; estos productos se cocinan igual a los que son producidos con químicos pero su sabor es diferente.

‘‘Nosotros en la agricultura orgánica no trabajamos la producción, nosotros trabajamos el suelo para crear vida, creamos un ecosistema donde sembramos y en el lugar que vivimos’’, dice Flores. Producen granos de temporada, quinua, fréjol habas, además de hierbas aromáticas como el apio, perejil, albahaca, que son deshidratadas bajo el sol, El apio seco se utiliza para las carne, y para cualquier otra comida, pues mantiene sus minerales y es muy nutritivo. Su esposa también hace pan integral, mermeladas y manjares. ‘‘Queremos que la gente empiece a consumir productos sanos para que tengan una vida sana’’, dice el pequeño agricultor. Su producción de alimentos que se basa en la salud de los agroecosistemas, la diversidad, ciclos y en la actividad biológica del suelo, lo realiza en una hectárea y media. Dice que los consumidores deben saber que es lo que están llevando a la mesa de su hogar.

Deben conocer de nuevas alternativas para consumir algo sano, contribuyendo a la soberanía alimentaria. Flores expresa que la ciudadanía debe cambiar su forma de pensar no solo buscando lo más barato o grande sino lo más sano para su familia. ‘‘Nos llaman agricultores clandestinos porque nuestro trabajo no es muy conocido y no tenemos apoyo de otras instituciones’’, manifiesta Flores.

Marisol Gallegos y su familia viven en el Valle de Intag, también tienen una finca orgánica donde producen caña de azúcar, frutas cítricas como limón, naranjas, limas, aguacates, además de panela orgánica, miel de abeja, café, hierbas aromáticas y medicinales. Gallegos dice que los días jueves empiezan a cosechar los productos que son trasladados hasta Otavalo.

Realizan un gran esfuerzo para poder llevar sus productos a venderlos. La agricultora dice que tiene un título en biología y ciencias ambientales y que trabajó 10 años en una finca orgánica de Estados Unidos. Luego ella y su esposo decidieron practicar la agricultura orgánica en el Ecuador, hoy están comprometidos en la zona de Intag con esta producción. Esta actividad se ha convertido para ellos un estilo de vida diferente, pues cada día se crean más responsabilidad con su familia y con las personas que consumen sus productos.