La frontera norte pasa por la mitad de la casa de Edelberto

“No soy de aquí ni soy de allá”, la canción compuesta por el cantautor argentino Facundo Cabral en 1970, sintetiza la vida de Edelberto Portilla. El agricultor de 85 años habita en una vivienda que se ubica en entre Ecuador y Colombia.

Curiosidad sui géneris
Con una delgada línea de ceniza que atraviesa su salón y sobre la que se asienta un fogón de leña, la casa de Portilla se encuentra literalmente demarcada entre Ecuador y Colombia, situación que le otorga un estatus especial de “casa binacional”.

Con un sombrero oscuro, poncho y un bastón que le socorre en el andar, este hombre de 85 años no reconoce fronteras ni límite territorial alguno y bromea en el interior de su vivienda con que su mujer, María Rosero, diez años menor, está sentada del lado colombiano junto al fuego, mientras que él está en el lado ecuatoriano.

Casa Fronteriza
Hace un tiempo, cuenta Portilla, en entrevista con Efe, llegaron investigadores de Brasil para establecer la ubicación del inmueble y le dijeron que “la casa no existe entre los dos países, sino que existe en el mundo”.

“¡Eso es un orgullo para nosotros!”, recuenta sentado en un espacio abierto de la edificación de una sola planta, donde la línea negra divisoria delimita la soberanía territorial de cada baldosa.

La mujer elabora una sopa de arroz con cebolla y papas andinas, “como las de antes”, en una cacerola ennegrecida por el humo, al igual que las paredes donde cuelgan mazorcas y utensilios, reflejo de la humildad de una familia que no es ninguna excepción.

Su caso se repite a lo largo de la frontera colombo-ecuatoriana sin que se sepa el número exacto de viviendas binacionales, tan solo que fueron producto de intercambios territoriales en los siglos XIX y XX.

Elaborada originalmente con adobe y pilares de madera, con el paso del tiempo se añadieron ladrillos a la casa, hoy descoloridos bajo una techumbre tejada como protección ante el clima andino en esta región fronteriza donde el paisaje se asemeja al de una campiña.

La confusión
La Cancillería ecuatoriana confirmó a Efe que la vivienda, efectivamente, se encuentra entre Ecuador y Colombia, y que no es el único caso, aunque nadie sabe exactamente de cuántas se trata.
Bayardo Martínez, jefe político del cantón Tulcán, capital de Carchi, ratificó la existencia de “pequeñas propiedades en territorio binacional en el sector de Urbina” y que no hay un registro de cuántas están en esa situación.

Lo que sí está claro es que el problema se originó en un arreglo regional de fronteras en 1916, cuando Ecuador renunció a sus reclamaciones y cedió a Colombia más de 150.000 kilómetros cuadrados de su territorio nororiental, inicio de posteriores conflictos.