Flota vehicular municipal de Tulcán paralizada por mal estado

Tulcán. Según Cristian Benavides, alcalde de Tulcán, el estado del parque vehicular municipal es otro de los temas que se intentan solucionar paulatinamente. En palabras del alcalde sobre la flota vehicular, “el 90% no eran utilizables, entre ellos, buses del 2015 que están con los motores fundidos y que hoy se necesita 20 mil dólares para ser reparados”.

Recolectores. Además dijo que de ocho vehículos recolectores que se recibieron; solo uno servía y en un mes se habilitaron otros tres. “La situación es importante en la medida que esto incide en contar o no con un sistema de recolección frecuente”, señaló.

Carmen Arciniegas, moradora del barrio Centro comenta que los contenedores de basura en muchas ocasiones se encuentran al límite y la recolección no se hace con la frecuencia necesaria. En el informe presentado por el Municipio y el equipo de directores esta semana, se precisó que esto obedece a que no hay suficientes vehículos. En el texto se recalca que “Faltan recolectores adaptados para levantar los contenedores y recolectar la basura. Esa justamente sería la razón por la cual no se coloca el resto de contenedores que están almacenados en las bodegas del Patronato Municipal”.

Sin utilizar. Carlos Arellano, director de Obras Públicas de la Alcaldía indicó que de 19 volquetas recibidas, solo funcionaban tres lo que generó dificultad en el relleno sanitario y retraso en la propio obra pública. “No hubo mantenimiento preventivo de vehículos”, concluye Arellano al hablar de 22 vehículos livianos y 18 pesados que están paralizados por falta de mantenimiento. El problema es que para solicitar reparaciones en empresas como Imbauto hay una deuda acumulada de 18 mil dólares. También a una empresa de Quito donde se hacía mantenimiento de maquinaria pesada hay también una deuda de 45 mil dólares. Hace falta también otros 160 mil dólares para cambiar todos los neumáticos del parque automotor.

Dar de baja. Otro tema pendiente es la chatarrización de vehículos que deben darse de baja. Y están finalmente las adquisiciones que se hicieron en la anterior administración y que prácticamente no fueron utilizados. Por ejemplo, un tanquero por un valor de 71 903 dólares adquirido en 2015 para transportar combustible y que solo se utilizó una vez cuando fue enviado a la Costa ecuatoriana tras el terremoto de 2016. La ARCH no dio permiso para que funcione porque no cumplía las especificaciones.