Fiscalía solicitó prisión preventiva para Jorge Glas y Ricardo Rivera

glasMiguel Jurado, juez de la Corte Nacional de Justicia (CNJ), instaló la audiencia para revisar las medidas cautelares contra de Jorge Glas, vicepresidente de la República, y su tío Ricardo R. Jurado, quien lleva el caso Odebrecht, escuchará a las partes procesales, luego de que el fiscal general del Estado, Carlos Baca Mancheno, pidiera al magistrado revisar dichas medidas.

La solicitud llegó después de que Baca Mancheno informara que se recabaron nuevos elementos de convicción durante la instrucción fiscal, la cual concluyó ayer. Los abogados de los procesados por el presunto delito de asociación ilícita se encuentran presentes.

También la parte acusadora, encabezada por el fiscal Baca Mancheno y el exlegislador César Montúfar. El salón donde se desarrollará la diligencia quedó pequeño, pues con alrededor de 80 personas está lleno. Mientras tanto, en los exteriores de la Corte Nacional (CNJ) se levantaron mallas metálicas y hay presencia de agentes policiales.

El resguardo se realiza para mantener el orden debido a la presencia de simpatizantes del vicepresidente de la República, Jorge Glas. Glas y Ricardo R. son investigados por un presunto caso de asociación ilícita; el vicepresidente tiene una prohibición de salida del país, mientras que su tío cumple arresto domiciliario.

La tarde de ayer, Ricardo R. sufrió un quebranto en su salud.

Jorge Glas reaccionó en Twitter con esto:

 

 

El pasado jueves, la Procuraduría (Defensa del Estado) de Ecuador se sumó a la acusación por presunta asociación ilícita contra dieciocho acusados, entre ellos Glas, en el marco de las investigaciones por la supuesta trama de sobornos de la firma brasileña.

La acción de la Procuraduría se dio un día después de la comparecencia ante la Fiscalía del exdirectivo de Odebrecht en Ecuador José Conceicao Santos, a través de videoconferencia.

El viernes Glas afirmó que no dimitirá ni huirá del país y que encarará los procesos judiciales que le surjan, pues dijo ser “inocente” y víctima de un complot en su contra.

“Yo no voy a huir. Prefiero ir a la cárcel siendo inocente que huir como un cobarde sin tener responsabilidad alguna en los hechos que quieren imputarme”, afirmó.

Y se declaró víctima de un linchamiento por parte de grupos opositores y sectores de la prensa críticos con él, asegurando que no hay pruebas sobre los supuestos delitos de los que se le acusa.

También rechazó el testimonio de Santos, a quien tildó de “corrupto confeso” y dijo de él, en forma sarcástica: “Es tan corrupto que dice que es honesto”.