Festejemos a Imbabura con responsabilidad

kim viveroEn estos días en que la provincia de Imbabura ha empezado a vivir las festividades septembrinas, para festejar la “Fiesta del Yamor” en Otavalo, la “Fiesta de la Jora” en Cotacachi, y los 409 años de la “Fundación de la Villa de San Miguel de Ibarra” es importante invitar a todos los imbabureños e imbabureñas, visitantes y turistas a participar en cada una de las actividades programadas con alegría y entusiasmo, respeto y responsabilidad, amabilidad y cariño, pero sin consumo de alcohol o al menos sin excesos, puesto que para festejar, disfrutar o divertirse no se necesita en lo más mínimo de licor u otro tipo de motivaciones que nos hagan sentir más alegres, positivos o felices.

En los últimos años uno de los problemas sociales que más ha marcado a nuestra sociedad especialmente a los jóvenes que celebran sus éxitos y fracasos, alegrías y tristezas, fortalezas y debilidades, sueños y pesadillas libando en las esquinas y parques, bares y discotecas, es festejar sus logros o llorar sus frustraciones con bebidas alcohólicas sin importar las consecuencias que este tipo de celebraciones puedan traer.
Razón por la cual, los padres y madres de familia en el hogar, maestros en el colegio y universidad, ciudadanos y autoridades en la comunidad debemos motivar, concienciar, y comprometer a nuestros jóvenes a participar en las actividades sociales, culturales y deportivas en forma responsable, prudente y sana. Esto ayudará a reducir los accidentes de tránsito, hechos de violencia callejeros, vivenciar los más altos valores del ser humano y fortalecer las relaciones entre familiares, amigos, compañeros y vecinos en un ambiente de paz y armonía. Debemos recordar que “el ejemplo es el don de mando,” “practicar lo que predicamos,” y “mirar la viga que tenemos en nuestro propio ojo para luego mirar la paja que tiene nuestro hermano,” y de esta manera tener la autoridad ética y moral que permita corregir, cuestionar o sancionar a los demás. Que estas festividades septembrinas contribuyan a demostrar que Imbabura es una provincia de encanto, no solo por su belleza paisajística, sino también por su gente amable.

Kim Vivero Saltos
kvivero@pucesi.edu.ec