Fernando Villavicencio “Ellos están presos y yo estoy libre”

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Ibarra.- “Me he tomado dos jarras de jengibre y aquí estoy, no podía fallarles, la palabra es deuda. Las otras deudas tenemos que cobrárnoslas juntos”, fueron las primeras palabras del periodista Fernando Villavicencio antes de iniciar con su conferencia en Ibarra.


Un auditorio lleno le dio la bienvenida y habló por casi 80 minutos. El público permaneció muy atento a las cifras, datos y aseveraciones del periodista, que pagó con su libertad por haber revelado 120 casos de corrupción suscitados en el país desde 2008. Todos estas historias tienen el mismo protagonista, el gobierno de Rafael Correa Delgado.

 

Retorno. Villavicencio detalló que en noviembre de 2017 regresó de Lima luego de siete meses de exilio, porque pensó que a Correa y a los correistas les interesa que viva un exilio, a la oposición le interesa que esté en Lima, para ellos tomarse sus casos y, a Lenín Moreno, también le interesa para que no les ‘joda la vida’, dijo.

Al día siguiente de haber llegado cuenta que ofreció un rueda de prensa en donde denunció el más grande atraco de la historia del país, que es haber hipotecado el petróleo, para pagar una deuda infamante con chinos y tailandeses.

Antecedentes. “He entregado mas de 30 casos a la Contraloría General del Estado, 20 casos judicializados en la Fiscalía General del Estado y todos archivados. Un caso, Galo Chiriboga calificó de malicioso y temerario y por ese caso Correa nos demandó; obtuve la sentencia de un año de prisión, 141 000 dólares de indemnización y disculpas públicas. Ese fue uno de los hechos más dolorosos de mi vida, era una investigación sobre el 30-S”, dijo.

Con notable satisfacción aseguró además que la enorme y lindísima cruzada en contra de la corrupción, no es sólo una actitud del comunicador social, sino “es una responsabilidad de la gran mayoría de ecuatorianos”.

Acusación. Ante la mirada atenta de los ibarreños, Villavicencio se atrevió a asegurar que Rafael Correa es la piedra angular de los mayores atracos de la historia, porque con el nombre de giro específico del negocio, entregaron ‘a dedo’, a empresas estatales o subsidiarias de sus amigos, casi el patrimonio del país, afirmó.

“En noviembre de 2007 Correa declaró en emergencia el sector petrolero y puso a manejar a las FF.AA. y la Marina el principal recurso de este país, con el mismo modelo de Hugo Chávez.

En el sector petrolero, eléctrico, telecomunicaciones y carreteras “se ha consumado el mayor atraco de la historia”. La Comisión Anticorrupción habla de USD 34 millones y yo le dije al presidente Moreno que ¿cuánto cree que se llevaron por el gran perjuicio? me dijo como 40 y le dije 60 millones… es posible me dijo, señaló.

El periodista también aseguró que el correismo manejo USD 380 mil millones en 10 años y nisiquiera se ha hecho un inventario del monto real de pérdidas, porque se está hablando solo del dinero que se llevaron, pero no del lucro cesante.
“Con el dolor del bolsillo y del alma podemos decir que el correismo nos llevó 50 años atrás. Este país está condenado con USD 62 000 millones de deuda externa, y todo está pagado con petróleo; tenemos que entregar petróleo a los chinos y tailandeses hasta el año 2024, casi el 100% del saldo exportable del petróleo ecuatoriano, estamos hipotecados”, afirmó.

Más revelaciones. En el tema del narcotráfico se atrevió a asegurar que existe un informe de la comisión presidida por Francisco Huerta Montalvo y que en el extenso documento del caso Angostura, se detalla claramente las conexiones e interconexiones de cuatro o cinco grandes carteles del narcotráfico que tienen presencia en Ecuador,
“USD 2 mil millones al año pasan por el sistema financiero ecuatoriano. Me atrevo a decir que el cartel de Sinaloa sostiene la dolarización; el alto flujo de recursos provenientes de actividades ilícitas, principalmente el narcotráfico, sostienen la dolarización”, replicó con notable indignación.

Finalmente se despidió del auditorio, entre aplausos, comparando a la nación con la frase “este país es un narcoestado como Colombia y México. Tenemos que preocuparnos de todo, hoy vivir es muy difícil, realmente difícil, pero mejor es vivir con la verdad”, dijo Villavicencio.