Feministas, atentas y vigilantes ante despenalización del aborto por violación

“Esto es una reivindicación de los derechos de la mujer que hemos luchado por años y es un acto en devolución de nuestros derechos humanos para las mujeres y niñas que han sido violentadas”, esa fue la reacción de Belén Ramos, líder del colectivo feminista Luz Violeta, que opera en la ciudad de Ibarra, después que la Corte Constitucional haya dado paso al aborto en mujeres víctimas de una violación.

La decisión se tomó luego que el organismo declaró como inconstitucionales los artículos 149 y 150 del Código Orgánico Integral Penal (COIP), tras siete demandas presentadas por organizaciones civiles y la Defensoría del Pueblo.

Como un día histórico para los colectivos feministas es considerado el 28 de abril, fecha en la que la Corte emitió su decisión con siete votos a favor y dos en contra.

Ahora las mujeres que han sido víctimas de una violación podrán decidir si interrumpir o no su embarazo, sin el riesgo que antes corrían de enfrentar a la justicia o ser encarceladas.

Ramos mencionó que a pesar de la felicidad que sienten no bajarán la guardia y se mantendrán vigilantes para que se cumplan y se implementen las políticas públicas para el acceso a dicho derecho. Por su parte, el colectivo Surkuna emitió un comunicado en el que aseguraron que es un primer paso para en algún momento llegar al aborto libre y por decisión.

En el Ecuador, los artículos mencionados del COIP señalaban que un aborto solo se podía dar cuando la vida de la mujer se encontraba en peligro o cuando la víctima de una violación haya sido una mujer con discapacidad mental. Los colectivos aseguraban que eso dejaba por fuera a las mujeres que no sufren de una discapacidad mental, pero que han sido violentadas.

La decisión de la Corte Constitucional deberá ser de aplicación inmediata.

Las mujeres que se practiquen un aborto tendrán que presentar una denuncia en Fiscalía, exámenes de medicina legal y otros documentos que demuestren una violación sexual.