Fe y creatividad en albazo convertido en villancico

Ibarra. El talento imbabureño brilla en el Tercer Concurso Nacional de Villancicos. Fredy Manosalvas es el único que representa a la zona norte del país, entre los 12 finalistas del certamen musical. Es representante de la Unidad Educativa Luis Ulpiano de la Torre.

Participación. Manosalvas escribió la letra y compuso la música de “Niño Jesús mío”, al ritmo de albazo. Las voces son de las estudiantes Ñusta Picuasi y Shirley Estacio, del décimo año de básica “B” de la Unidad Educativa ubicada en Cotacachi.

“Son mis alumnas y les escuché cantar. Les incentivé… tienen una voz maravillosa”, agrega.

Sus voces llegan a lo dulce del villancico, que no pierde su esencia, ese amor demostrado al Niño Dios.

“Entre pajas naciste oh mi Señor, trayendo a nuestras almas alegría, paz y amor, eres mi niño adorado, hijo de María y José y el mundo se resplandece y te adoramos por doquier. Niño Jesús mío no me dejes, por favor, salva nuestras almas por piedad, Niño Jesús mío, te adoramos mi Señor, eres Salvador de la humanidad…” es parte del villancico escrito por Fredy Manosalvas.

El tema es inédito. “Es como dar quizá un nuevo motivo de lo que es la Navidad, de no escuchar las mismas canciones y dar una nueva forma para que la gente pueda disfrutar de la música ecuatoriana, además de convertirse en un ícono para la Navidad”, precisa.

Las creaciones musicales de los 12 finalistas están compilados en un CD.

Con fe. Fredy Manosalvas dice que se inspiró en la voluntad de Dios. “Él es el único que puede poner las palabras y sacar la música”, expresa.

En la Iglesia de la Compañía se dará a conocer al ganador del concurso, el 5 de enero de 2019, a las 19:00. El primer premio es USD 2 500, el segundo, 1 500 y el tercer lugar, 1 000 dólares.

Los tres clasificados participarán con su música en el homenaje al Niño Jesús, el domingo 6 de enero.

Ritmo andino. ¿Por qué el ritmo de albazo?, al respecto, Fredy Manosalvas responde que es un ritmo alegre y que se puede combinar entre lo dulce y lo romántico.

“La suavidad de la letra con un motivo alegre. Hice una fusión de instrumentos andinos”.

El tema musical dura tres minutos y medio.

“Niño Jesús mío” se puede visualizar en YouTube, y mientras más vistas obtenga, tiene más posibilidades de ganar. Hasta las 22:30 del viernes 21 de diciembre tenía 2 806 visualizaciones.

Trayectoria educativa y musical. Manosalvas participó con Marco Pérez en el concurso musical por los 400 años de fundación de Ibarra y obtuvieron el tercer lugar con el tema “Ibarra, Ciudad Blanca”, en el que realizó los arreglos musicales de la letra compuesta por Pérez.

Desde hace 40 años, Fredy Manosalvas se dedica a la música.

Durante mucho tiempo integró el grupo Cantares.

Dirigió el grupo Quipucamak (mensajero de la música), con el que realizó gira a nivel internacional, a países como Estados Unidos, Indonesia, Singapur, Malasia, entre otros, donde llegaron con música ecuatoriana instrumental.

En Asia entonaron termas como “Vasija de barro”.

Actualmente, “hacemos música con amigos, pero de manera independiente…”, precisa Manosalvas.

Desde hace 18 años, Fredy Manosalvas es maestro de guitarra y piano en la UE. Luis Ulpiano de la Torre.

Los estudiantes se involucran en el arte musical, pero para obtener éxito, deben hacerlo con gusto, demostrar aptitud, pero sobre todo querer, amar lo que hacen, amar al arte y tener la confianza de que es un estilo de vida para el futuro.

“Pueden seguir cualquier otra profesión y continuar con la música como algo productivo”, recalca Fredy Manosalvas que asegura que, de la mano de la música, varios representantes de Imbabura y del Ulpiano de la Torre han logrado éxito a nivel nacional e internacional.

“El Luis Ulpiano de la Torre es un eje dentro del norte del país”, enfatiza el maestro que espera dejar en alto el nombre de la provincia de Imbabura y de la Unidad Educativa cotacacheña.

Fredy Manosalvas (i), autor del tema finalista, junto a Shirley Estacio y Ñusta Picuasi, las dulces voces del villancico “Niño Jesús mío”.
Los finalistas del Tercer Concurso Nacional de Villancicos, en la Iglesia de la Compañía, en Quito.