Fe, devoción y tradición

BARRA. Decenas de católicos meditando y reflexionando, fueron parte del Vía Crucis en la Iglesia Catedral. La fe y devoción fue evidente en cada rostro de niños, jóvenes y adultos que sin importar el frío clima y la lluvia estuvieron presentes en este acto de fe y devoción.

Las estaciones. Como año tras año, con sencillez pero cargado de espiritualidad, el Vía Crucis recorrió el camino que hizo Jesús desde el juicio en el que fue condenado a muerte hasta la cruz, y que está dividido en 14 estaciones. Sin embargo, este año debido a la fuerte lluvia cambió el recorrido de las calles para hacer esta representación dentro de la Iglesia Catedral.
Las primeras estaciones, ubicadas tuvieron que ver con el interrogatorio y juicio de Jesús por Pilatos. Las siguientes recordaron sus caídas y sus encuentros con su madre, María, y después con Simón Cirineo, con Verónica y con las piadosas mujeres. Finalmente se recordaron las estaciones del lugar donde Jesús fue clavado en la cruz, el lugar de la crucifixión, la bajada de la cruz y la tumba en la que permaneció tres días.

Revivieron el camino de la cruz. “La importancia es la de recorrer el camino de la cruz de Cristo. El Viernes Santo contemplamos cada una de estas situaciones para que pueda el cristiano configurarse con Cristo”, dijo el padre Orlando Bustamante, rector de la Iglesia Catedral quien además agregó que “No solo recordamos, sino vivimos el momento en nuestro corazón para darle gracias por la redención”.

Una forma de agradecimiento a Jesús. Aproximadamente 800 personas participaron de esta representación. Niños jóvenes, madres con niños en brazos e incluso personas con mascotas asistieron para pedir a Dios y agradecerle por los favores recibidos. “Estoy aquí con mis tres nietos porque les estoy enseñando que debemos agradecer a Jesús por todo lo que hizo por nosotros, además para pedirle que nos mantenaga unidos como familia”, expresó Bertha Almeida de 65 años.