Familias unidas para cambiar a Cochapamba

Ibarra. La siembra y cosecha de vegetales, granos y frutas; y la crianza y reproducción de animales, es el trajinar diario de los campesinos que conforman la Unión de Comunidades Cochapamba, en donde viven 5 200 personas.

Quienes son parte de este sector aseguran ser el granero de Ibarra, durante 10 años lucharon por ser una parroquia, sin embargo, el pedido fue negado a pesar de contar con 700 hectáreas de páramo, 200 hectáreas de bosque nativo, cultura, identidad y vestigios arqueológicos en el sector.

Hace tres años su vida cambio, proyectos, capacitaciones, recuperación de suelos áridos y la construcción de reservorios y piscinas truchas, es la rutina de quienes viven en Peñaherrera, Rumipamba, Chaupi Guaranguí, Apangora, Rancho Chico, El Carmelo, Manzano Guaranguí, San Francisco de Manzano, Guaranguisito, Pogllocun-ga, Pimán, Cachipamba, Aloburo, Yuracrucito y Añaspamba. Un total de 24 personas son parte de la Escuela de Agricultores y la capacitación es constante.

Proyecto. Uno de los más importantes logros que ha tenido Cochapamba, en el tema de la producción agrícola, es el proyecto de roturación de suelos, que se ejecuta mediante un convenio entre el Ministerio de Agricultura, Prefectura de Imbabura y la Unión de Comunidades Cochapam-ba, en donde han recuperado aproximadamente 200 hectáreas de terreno que estaban improductivos, en beneficio de 200 familias de la zona.

La estrategia permite darles 20 horas de tractor a cada familia, que aportan con el combustible, para que recuperen su terreno.

Actividades. Fidel Castro, representante de la Unión de Comunidades Cocha-pamba, manifestó que en el tema de los emprendimientos familiares lo están trabajando con la asesora externa, Guisela Vilca, que da seguimiento a los proyectos.

En las iniciativas con animales, Castro destacó el de la crianza de pollos, en donde se han establecido 45 emprendimientos en pequeños galpones para que cada familia pueda criar 100 pollos y tenga seguridad alimentaria.

El otro proyecto es la introducción de ovejas mejoradas, que beneficia a 45 familias. “Los animales se reproducen para venderse en la feria, especialmente a la gente de Angochagua; luego con ese dinero compran comida que no se da en el campo. Lo destacable es que no es muy costoso mantener a una oveja, solo se le manda a pastar y nada más”, agregó el dirigente.

Otra iniciativa. Castro también comentó que el proyecto más reciente, en donde trabajan 29 familias, es el de la crianza de truchas.

“Esta iniciativa ha tenido un impacto positivo porque la gente no consumía truchas, salvo cuando venían a la fiesta en Yahuarcocha, hoy pueden consumir este marisco en el propio territorio”, agregó el dirigente.

Otro de los importantes logros de estas comunidades ha sido el de la cosecha de agua en la comunidad de Peñaherrera. La innovadora iniciativa beneficia a 79 familias que captan el agua del techo cuando llueve, luego la canalizan hasta un reservorio con geomembranas y, del reservorio, utilizando un motor, riegan a las parcelas.

Esta comunidad es la más seca de la zona de Cochapamba y donde menos llueve por la poca vegetación que tiene, pero se está generando un impacto positivo en sus habitantes.

A esto se suma la construcción de 70 reservorios de agua, construidos con hormigón y geomembrana, que ha sido un paso importante, sin embargo aún les hace falta el riego tecnificado hacia la parcela; aquí también pueden criar las truchas. La construcción de los reservorios, además, ha permitido sembrar frutales. “En Pimán, Peñaherrera, Lavandero y Manzano están sembrando aguacate, mango, durazno y en la parte alta están trabajando con manzana, durazno y frutas cítricas. Se ha introducido cerca de 20 000 plantas en la zona y muchas están cerca de producción”, finalizó Fidel Castro.