Al menos 250 familias en la calle por cierre de gimnasios

En Ibarra y la provincia de Imbabura, el drama que viven dueños de gimnasios, instructores y personal de apoyo cada vez es insostenible como consecuencia de la emergencia sanitarian de la Covid-19

Se conoció que en Imbabura dependen de ese tipo de negocio alrededor de 250 familias que están ligadas a 70 centros de preparación física en los cantones de Ibarra, Otavalo, Pimampiro, Antonio Ante y Cotacachi.

Los propietarios piden al COE Nacional que se les permita reabrir para empezar a trabajar.

Pérdida incalculable en gimnasios

El pasado 15 de mayo se cumplió dos meses de permanecer cerrados los gimnasios, salas de baile y crossfit luego de que se anunciará Estado de excepción a causa de la pandemia del coronavirus en el Ecuador. Para Claudio Hernández, dirigente y propietario del Gym Flex las pérdidas son incalculables.

“Sabemos que hay seis locales que cerraron sus puertas definitivamente, ya quebraron y los negocios pequeños son los más vulnerables. Cada gym tiene de 5 a 6 trabajadores y al estar cerrados es una pérdida total”, dijo.

Juan Fernando Paredes de la Federación Ecuatoriana de Físico Culturismo y Levantamiento de Potencia, anunció que el COE Cantonal en Ibarra había aceptado la apertura desde ayer, sin embargo no sucedió.

Para Álvaro Villa, del gimnasio AllyGym el abrir contribuirá a la economía de todas las personas, ya que esta actividad da de comer a entrenadores, bailarines y con tres meses sin actividad es perjudicial para todos.

Otro pedido.

Hugo Terán, dueño del gimnasio Enforma aseguró que el negocio de los gimnasios no puede estar en la categoría junto a los bares y discotecas.

“Tuvimos una reunión con la alcaldesa y nos dijo que depende del COE nacional. Nosotros no estamos tomados en cuenta en el semáforo amarillo. Es preocupante la situación. Lo que queremos es trabajar y se nos está negando”, dijo.