Familia Vaca no desfallece en su intento de justicia

pag8OTAVALO. “No hemos perdido la guerra. Solamente hemos dado un paso para atrás, porque nos pusieron aceite. Esto continuará”, son las palabras de Edwin Vaca, el comerciante otavaleño que busca llevar a juicio a Y.C, por el caso de usura.

Las declaraciones del Vaca se dan luego que el juez Carlos Carrera dictamina como insuficiente las pruebas que Vaca presentó para el inicio del proceso judicial ante YC. De esta manera la polémica entre la familia Vaca y la supuesta usurera continúa.

Tras dos días de audiencia en la Casa Judicial de Otavalo, no se llegó a una resolución definitiva. De acuerdo a Vaca, su caso será llevado a la Corte Provincial de Justicia, pues de acuerdo al dictamen del juez faltan no se puede iniciar el proceso judicial por falta de más pruebas.

EL litigio entre Vaca y Y.C, lleva casi dos año sin poderse definir. Luego de varias idas y vueltas, el comerciante juntó todas las pruebas e informes policiales, donde se dictamina una falsificación de una letra de cambio y se evidencia el supuesto caso de usura.

“Estamos contentos por esto. Fiscalía mostró todas las pruebas donde se comprobó el ilícito, vamos por buen camino”, comenta Vaca con la seguridad del caso. Según el expediente Y.C hizo efectiva una letra de cambio tras un préstamo que hizo a la familia Vaca. De acuerdo al peritaje, hubo una adulteración en el documento que estaba en seis mil dólares, pero apareció en 60 mil.

La usura es un delito tipificado en el artículo 583 del Código Penal del Ecuador y las penas van de seis meses a dos años de prisión y las multas entre los 16 y 311 dólares. Mientras que el artículo 585 señala que será reprimido con prisión de dos a cuatro años y una multa de mil dólares el que encubriere, con otra forma contractual cualquiera, la realidad de un préstamo usurario.

VARIOS CASOS

En caso de Imbabura, se registran más de cien casos, sin embargo no todos son denunciados por miedo a represalias. A nivel de Otavalo, más de 20 acusaciones contra la misma persona, sin embargo en la mayoría de casos ha salido airosa. Este ilegal negocio ha ganado espacio en las economías de varias provincias del país. Los “prestamistas” facilitan dinero rápido, con elevados intereses, es decir, perciben réditos superiores al máximo permito por la ley, ya sea de manera directa o camuflada.

“Ya se comprobó que aumentó un cero. Los peritos de la Policía en Quito se hizo el estudio”, explica Vaca quien se convirtió en una especie de ejemplo, para otras familias que han pasado lo mismo. De hecho tras su caso aparecieron cuatro denuncias similares en los últimos meses.

Pero hay cerca de ocho casos más registrados desde el 2011. Es el caso de Efrén Donoso quien perdió un lote de casi cuatro mil metros avaluados en 70 mil dólares. Él, sacó un préstamo de 12 mil dólares que misteriosamente se transformó en 200 mil usd. “Esto fue hace dos años, por eso nos hemos sumado a esta lucha”, recordó el comerciante.

“Ahora sí creemos en una justicia verdadera, antes esta señora se jactaba que ganaba todo, pues decía que tenía mucha plata”, señaló otro de los afectados quien aseguró que le fue quitada sus máquinas de trabajo.