Falsos religiosos estafan en nombre de la iglesia

timadoresCon varios engaños y tomando el nombre de la fe católica, timadores hacen de las suyas a través de estrategias convincentes para perjudicar a los ciudadanos. El llamado es para los devotos a estar precavidos en el tema.

Versión. Orlando Bustamante, párroco de la iglesia San Agustín, señala que este pormenor viene desde hace tiempo atrás y que las personas deberían tener mayor cuidado para no caer en este mal. Dijo que estas personas abusan de la religión para hacer de las suyas y bajo argumentos vanos les quitan el dinero a los ciudadanos.

Cómo actúan.  Existen varios casos mediante los cuales estas personas logran su objetivo, entre los más comunes son: personas que se hacen pasar por seminaristas que van hacer ordenados y que necesitan para ornamentos y otras cosas, otros que mienten que sus hijos están por morir y que necesitan que alguien les bautice y piden dinero para realizar este acto que nunca se da.
Según el párroco, uno de los más comunes es de un joven extranjero que se ubica en las iglesias entregando estampillas para luego solicitar dinero a nombre de diferentes sacerdotes. “Este tipo de cosas son frecuentes de gente astuta porque saben los nombres de los sacerdotes. Existe otro hombre de aproximadamente 50 años que viste y se hace pasar por sacerdote, el mismo que pide dinero aduciendo que lo robaron y que tiene que llegar a otra ciudad”, dijo Bustamante.

Experiencia. El párroco comentó que hace tres años una persona le robó más de 100 textos religiosos de su autoría valorados en tres dólares cada unidad, los mismo que eran comercializados por quien los sustrajo en 10 dólares.
 Este sujeto se acercaba a las personas a nombre del autor del texto ya que supuestamente era para una ayuda social de emergencia.
Por último, el 14 de abril del presente año mientras se celebra la misa, un individuo desconocido se sustraía las limosnas de las cajas  de la iglesia San Agustín a través un alambre que tenía en la punta un imán.
Según el personaje comentó que lo hacía porque tenía hambre y quería comprar comida. A pesar de estos pormenores no existen denuncias formales.

Opinión ciudadana.  Para los habitantes este tipo de inconvenientes es algo intolerante que no se debería efectuar en los templos y mucho menos utilizar el nombre de otras personas apegadas a la religión para robarles a las personas.
“Existen muchos de estos farsantes que engañan a las personas, deberíamos denunciarlos y no permitir este tipo de cosas que afectan a los creyentes”, manifestó