Faenamiento se hace en Atuntaqui ante el cierre del camal en Ibarra

Ibarra. El vicealcalde de Ibarra ha calificado al camal municipal con 6.2 sobre 100 puntos.

Esto quiere decir que no cuenta con las condiciones necesarias para su funcionamiento. Marco Antonio Hadathy indicó que es por eso que este espacio está clausurado.

Sin embargo, Raúl Argoti, director ambiental de la Prefectura de Imbabura, aclaró que la Empresa Pública Municipal de Faenamiento y Productos Cárnicos está cerrada por mantenimiento.

“Nosotros como autoridad en ningún momento hemos cerrado ni suspendido las actividades o peormente clausurado”, dijo Argoti a diario EL NORTE.

Respecto al camal antiguo aseguró que cuenta con el permiso ambiental respectivo para poder ejercer las actividades. Así mismo dijo que el nuevo camal también tiene ese documento de funcionamiento, según Argoti, quien manifestó que desde el 23 de abril dejó de funcionar el camal ubicado en la calle Obispo Jesús Yerovi y Ulpiano de la Torre.

Medidas. El Vicealcalde enumeró algunos de los parámetros que se deben cumplir como por ejemplo la ubicación, tratamiento de aguas servidas, sistema de desinfección de vehículos y emergencia sanitaria.

Hadathy señaló que se están haciendo gestiones para cumplir con algunas normativas y poderlo rehabilitar, sin embargo, aclaró que hay una emergencia sanitaria ante el incumplimiento especialmente de las aguas rojas (agua con sangre).

Añadió también que los tercenistas cuenta con el apoyo del camal de Atuntaqui, el cual tampoco tiene la capacidad ni las facilidades necesarias para que esté funcionando.

“Aquí en la región es imposible tener un camal que no sea el nuevo que se había planteado con el ingeniero Martínez, que está listo para entrar en operaciones”. El Vicealcalde dijo que falta concluir la obra en este nuevo proyecto.

“Lo primero es rehabilitar el espacio antiguo y dejarlo operativo por lo menos un año, mientras que durante ese tiempo se podrían hacer las obras que hacen falta como la vía de acceso e implementación de toda la maquinaria y equipos”.


(Meses atrás esto decía la gente de los malos olores en el camal)

Preocupación. Aurelio Jumbo, presidente de la Asociación de Comerciantes de Cárnicos Ecuador, manifestó que con la finalidad de buscar la forma de tratar las aguas residuales que se generan en el camal, se cerró la empresa.

“En 2017 hubo una advertencia por parte de la Prefectura de Imbabura porque el proceso no tenía un tratamiento adecuado”.

Como consecuencia dijo que hubo una multa a la empresa de aproximadamente 24 mil dólares, de igual forma tuvieron la oportunidad para seguir ocupando este espacio, pero “como no se dio paso al tratamiento de los residuos para no contaminar el río se cerró”.

Faenamiento. Ahora que están faenando en Atuntaqui añadió que “ese camal no tiene la capacidad de soporte de peso”, ya que faenan un promedio de 40 reses de ganado bovino diarias.

“Esos aparatos y elevadores de cárnicos no tienen la capacidad suficiente y ya hubo algunos accidentes que por desgracia, no fueron de mayor gravedad”, dijo Jumbo.

La preocupación del comerciante es que a ellos les toca ir a buscar camal, pesas y trabajadores a pesar de que pagan la tasa de faenamiento a la empresa.

Jumbo informó que han tratado de hablar con la nueva autoridad cantonal, Andrea Scacco, pero “entendemos que por sus múltiples ocupaciones no se ha realizado un acercamiento”. Sin embargo, explicó que hoy está previsto una reunión con la primera autoridad en la empresa de faenamiento.

“Le pediremos que nos ayude a resolver el problema porque conocemos que la familia Morejón ha venido a pedir que desocupen todas las instalaciones porque la empresa ya es un bien de ellos”, dijo Jumbo.