Exsacerdote fue detenido en Perú por causar disturbios, afirma la Policía

Arana-Marco-ex-sacerdoteLima, 4 jul (EFE).- El exsacerdote Marco Arana, uno de los principales líderes opositores al proyecto minero Conga, fue detenido hoy “por causar disturbios” en la Plaza de Armas de la ciudad norteña de Cajamarca, afirmó a Efe un portavoz de la Policía.

“(Arana está detenido) por disturbios en la Plaza de Armas porque estamos en estado de emergencia (excepción) y ha sido intervenido por la Policía”, señaló el portavoz en una comunicación telefónica con Efe desde esa ciudad.

El portavoz aseguró que Arana se encuentra en un ambiente especial de la comisaría de Cajamarca, en poder de la división de Seguridad del Estado, donde se evalúa junto a la Fiscalía si permanece detenido o si es dejado en libertad.

El exsacerdote, líder del movimiento político y ecologista Tierra y Libertad, denunció hoy desde su cuenta en la red social de Twitter que fue golpeado por agentes policiales: “Me detuvieron, me golpearon mucho, dentro de la comisaría me volvieron a golpear, puñetes en la cara, riñones, insultos”.

Un vídeo difundido por la televisión local mostró el instante de la detención de Arana, quien estaba sentado en una banca de la plaza de Cajamarca y portaba un letrero que decía “vida sí, oro no”.

En las imágenes se observa cómo Arana es cogido violentamente por el cuello por un policía y luego llevado a empujones a un vehículo por varios agentes, que lo trasladaron a la comisaría, mientras él gritaba que no le pegaran.

Un grupo de manifestantes se reunió hoy en la Plaza de Armas de Cajamarca a pesar de la entrada en vigencia del estado de emergencia (excepción) dictado por el Gobierno durante 30 días después de los violentos enfrentamientos del martes en la ciudad de Celendín, que dejaron tres pobladores muertos.

El proyecto aurífero y cuprífero Conga, que prevé una inversión de 4.800 millones de dólares, ha recibido la aprobación del Gobierno, después de que la empresa Yanacocha accediera a las nuevas condiciones que impuso el presidente Ollanta Humala para su ejecución.

Entre estas figuran preservar dos de las cuatro lagunas que iban a ser desecadas, crear reservorios de agua, 10.000 puestos de trabajo directo en la región y un fondo social.

Los opositores a la puesta en marcha de Conga aseguran que dañará de manera irreversible las reservas de agua de su región, por lo que exigen al Gobierno que lo declare inviable.