Exigen justicia para Madelaine Mejía

Tulcán. ‘Devuélveme a mi hija, mi princesa’, eran los gritos desgarradores de Iván Mejía, el padre de la pequeña Madelaine Mejía de 14 años, cuyo cuerpo desmembrado fue hallado el lunes en la mañana al norte de la ciudad.

Dolor. El llanto para sus familiares era incontenible; deben afrontar la pérdida cruel y la impotencia, con la rabia de creer que tal vez se pudo hacer más para localizar a Madelaine antes que le arrebataran la vida. Estaba desaparecida desde el 24 de octubre.

Sospechosos. Ayer en la mañana los dos sospechosos, un hombre y una mujer, detenidos para investigaciones en este caso fueron llevados a la Fiscalía, lugar hasta donde familiares y amigos se apostaron para reclamar justicia. Nadie sabía a ciencia cierta qué pasó, cómo, cuál fue el móvil para cometer semejante monstruosidad contra una adolescente. Eso era lo que se sentía en el ambiente, en el llanto de sus tías, en los gritos de un papá desconsolado. Un contingente policial tuvo que llegar a resguardar las instalaciones para evitar tragedias mayores. Los uniformados permanecieron por cerca de cuatro horas hasta sacar con resguardo a los investigados que rindieron las primeras versiones que permitan aclarar el caso. “Pedimos justicia por mi sobrina, fue secuestrada, destrozada, la Policía está para cubrir al asesino, pero no a la víctima”, dijo Martha Hernández, tía de la menor. La familia reprochó que no se haya prestado ayuda oportuna en la búsqueda. Insisten que las instancias se tardaron en receptar las denuncias, en intervenir teléfonos, redes sociales, intensificar la búsqueda. Las autoridades no se han pronunciado.

Familiares de Madelaine Mejía reclamaban justicia mientras los dos investigados rendían versiones.