Exigen acabar con violencia machista

UITO. Cientos de mujeres ecuatorianas desfilaron por las calles de Quito para exigir la abolición del machismo y la violencia de género, en la singular “Marcha de las putas” que también se ha realizado en otros países de América.

Demandas. Algunas con sus cuerpos desnudos y pintados y otras con pancartas, demandaron al Estado poner un “¡basta!” a la violencia contra las mujeres y un cambio cultural en la conducta de sus compatriotas.
“No es no” y “Yo decido sobre mi cuerpo”, fueron algunas de las consignas coreadas con fuerza por las manifestantes, integrantes de colectivos feministas que contaron con el apoyo de otros grupos sociales como el GLBT (Gay, Lesbianas, Bisexuales y Transexuales).

Ruta. La marcha recorrió varias calles de una zona céntrica y comercial de la capital conocida como La Mariscal, donde abundan también locales de diversión, hasta llegar a la Plaza del Quinde, un habitual sitio de concentración de jóvenes.
En ese lugar se instaló una tarima para la presentación de grupos musicales y artísticos, ante la mirada de cientos de curiosos, sorprendidos por el “duro” mensaje de las manifestantes.
Rosa López, dirigente del Movimiento Femenino de la provincia costera de El Oro, dijo a Efe que llegó a Quito para apoyar la marcha y oponerse a “la violencia sexual y la violencia contra las mujeres”.

Palabra. Señaló que la palabra “puta ha sido adoptada por la cultura patriarcal para someter y juzgar a las mujeres” y como una “barrera para impedir que la mujeres podamos alcanzar nuestros derechos”.
López remarcó que este tipo de violencia se traduce en “violaciones, incesto, asesinatos, vejaciones y otras agresiones” que, a veces, la sociedad “se resiste a ver” o “denunciar”.
La activista también reclamó “la enorme deuda que tiene el Estado” con las mujeres, tradicionalmente “excluidas, estigmatizadas y discriminadas” por una sociedad en la que “domina el machismo”.