Exceso de desigualdades

La pobreza es uno de los males que desde hace mucho tiempo no ha sido mermada, pese a que los esfuerzos hechos por los gobiernos, especialmente de América Latina han sido evidentes. En estos días la ONG Oxfam que llamó a actuar al FMI y al Banco Mundial, estimó que “las 67 personas con la mayor fortuna del planeta igualan en riqueza a la mitad más pobre de la población mundial”. Lo dicho, no es sino una muestra de la realidad que vive el mundo actual.

Excesos de desigualdades; más miseria, más hambre, más intolerancia, más enfermedades, más crisis. De hecho, el desarrollo tecnológico no ha servido del todo para disminuir las brechas y pese a que en pleno siglo XXI con el grado de avance tecnológico que ha alcanzado el mundo es inadmisible que siga existiuendo pobreza, ese mal está presente en más amplios segmentos de la población mundial.  Según Oxfam, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, deben dejarse de “retórica” y actuar para intentar reducir esa desigualdad. El FMI publicó hace poco dos informes que subrayan las consecuencias nefastas de las desigualdades en la economía. El Banco Mundial se fijó como objetivo impulsar los ingresos del 40% de los más pobres en el mundo. Menos retórica, más acciones concretas quiere el mundo.