Evo pide despenalizar hoja de coca

VIENA. Con el firme compromiso de luchar contra el narcotráfico y con una hoja de coca en la mano, que “en su estado natural no es un estupefaciente”, el presidente de Bolivia, Evo Morales, solicitó en la ONU despenalizar en su país esa planta para sus usos tradicionales y medicinales.

Error. “Le pido a las instituciones, a todos los países, que se repare un error histórico”, declaró Morales sobre la inclusión de la hoja de coca en la lista de sustancias bajo control internacional en la Convención antidrogas de 1961.
Morales explicó la decisión de su Gobierno de abandonar de forma temporal la Convención y solicitar el reingreso con una reserva que despenaliza el masticado de la hoja de coca en Bolivia.

Decomisos. Destacó las 27 toneladas de pasta base de cocaína interceptadas y la reducción de más de 10.000 hectáreas de cultivo en el país andino en 2011 como muestra de su voluntad política de luchar contra el narcotráfico.
También lamentó que los narcotraficantes tengan “mayor equipamiento y mayor tecnología que el Estado mismo”, lo que hace difícil la lucha contra las drogas para un Gobierno “sin muchos recursos”. Destacó que “no hay ningún dato en el mundo que diga que esta hoja de coca haya hecho daño a la salud ni al ser humano”.

Productos. Morales incluso mostró desde el podio toda una amplia gama de productos fabricados con hoja de coca, como mermelada, té, mate, refrescos, e incluso un licor fabricado en Holanda, en una intervención que acabó con el aplauso de numerosas delegaciones.
“Los productores de la hoja de coca no somos narcotraficantes, los consumidores no somos narcodependientes”, insistió Morales. Los 184 países que forman parte de la Convención tienen hasta el 2013 para decidir sobre la readmisión de Bolivia.