Ética: una materia suspensa

Los ecuatorianos de bien debemos seguir sin tregua en la lucha contra la corrupción que ha carcomido el organismo de nuestra sociedad, causando un irreparable daño a la ética, al buen actuar y bien vivir. Hay entidades que, pese a los golpes sufridos, aún conservan credibilidad y pueden ofrecer clamores que pueden ser escuchados. Uno de esos sectores es la iglesia, que se ha pronunciado destacando los anuncios oficiales de compromiso gubernamental para luchar contra la corrupción. La Conferencia Episcopal Ecuatoriana, destaca el proceso de diálogo que lejos de ideologías y banderas políticas, mantiene con todos los actores de la sociedad. “La ética es una materia que nuestra sociedad arriesga a tenerla pendiente, no la hemos pasado, esa materia no la hemos pasado, aquellos que tenían que darnos ejemplo nos escandalizaron, les dimos nuestra confianza y quedamos frustrados”, se dijo. Trabajemos ¡YA! para cambiar