Estudiantes regresaron a clases pero…

pintagOTAVALO. La escuela General Píntag de la Comunidad Trojaloma, reabrió sus puertas.
Al parecer será momentáneo,  la falta de estudiantes, es el ‘talón de Aquiles’, del plantel. Así lo adelantó Manuel Rivadeneira, coordinador de la zona 1 del Ministerio de Educación.  
Pero no todo es felicidad. El fantasma de volver a cerrar la escuela por falta de estudiantes está latente. Si no cumplen con lo ofrecido. “Nos dijeron que había 36 alumnos, por eso accedimos a reabrirla, con el compromiso que exista ese número.  Lamentablemente solo han llegado once”, argumenta vía telefónica Rivadeneira.

Pormenores. Ayer asistieron 16 alumnos a la jornada de trabajo. Once de ellos estuvieron en el acto de apertura. La felicidad en sus rostros era evidente. El hecho de regresar al plantel más cercano a su casa era el motivo.
“Estoy cerca a mi casa. Yo estudiaba en Camuendo, no me gustaba, me molestaban mucho”, dice Katherine Padilla,  una de las más felices por el regreso clases.

Historias similares.  El caso de Katherine se replicaba en el resto de sus compañeritos quienes estaban atentos a las instrucciones de Ximena Concha. Ella es una de las profesoras que ayer regresó a su habitat. “Estamos contentos. Vamos a ver cómo se encuentran los niños en su primer día”, dice mientras sus estudiantes están atentos a sus palabras.

Tras bastidores. En esta aula hay 11 estudiantes quienes se encuentran en distintos cursos. “Tengo siete años y estoy en cuarto. Estaba estudiando en Camuendo y no me gustaba”, afirma Dilan Benjamín Chiza, quien es uno de los estudiantes más tranquilos del salón.

Plan B. En caso que no cumplan con el mínimo de estudiantes que deberían tener se volverá a cerrar el plantel. A los estudiantes volverán a reubicarlos en las escuelas de Camuendo, Agato, Yacupata,  Arias Uco entre otras.

Otros casos.  Pero el caso no es aislado. Cinco escuelas más corrieron con la misma suerte.
El Centro Intercultural Bilingüe; Granja Atahualpa; San Miguel Alto, Centro Intercultural Bilingüe Rik-charishun y Abelardo Mon-cayo, también se les obligó a cerrar las puertas.