Estudiantes de la U. Educativa de Sordos serán reubicados

Ibarra. Amparito es una estudiante con discapacidad auditiva que forma parte de la Unidad Educativa de Sordos de Imbabura desde que tenía 6 años, ahora tiene 24.

María Dolores Sisa, su madre, dijo que están tristes, “lucharé con mi hija para que no nos quiten este espacio”.

Según los padres, las instalaciones serán ocupadas por el Gobierno Provincial de Imbabura, es decir, los estudiantes serán reubicados en otra institución.

Ayer se reunieron en el establecimiento educativo donde decidieron viajar a Quito para entregarle una carta al presidente Lenín Moreno. Está previsto que la actividad se realice hoy.

Los padres también se sienten molestos porque en el lugar están haciendo trabajos que causan molestias.

Ayer en horas de la mañana estaban pintando la puerta principal de la institución.

“Deben esperar para solucionar el problema y no hacer trabajos que afecten a la salud de los niños”, señaló María Dolores.

El espacio ha sido solicitado por la Prefectura, así lo confirmó Santiago Sánchez, director técnico de Educación Especializada e Inclusiva.

Explicó que la Unidad Educativa está prestando sus servicios en un local que pertenece al Consejo Provincial, quien les ayudó a habilitar la exescuela Luis Zuleta, ubicada en El Milagro.

Sin embargo, Sánchez mencionó que los padres no quisieron ir a El Milagro, ya que la institución está lejos de la ciudad y es peligroso para transportar a los alumnos. “Estamos analizando la situación para saber a dónde trasladaremos a los estudiantes, pero deben estar seguro que haremos lo mejor posible porque primero son ellos”, dijo Sánchez.

Recuperación. Erika Bravo, representante de los padres de familia, dijo que están enfocados en cómo recuperar las instalaciones, “tenemos escrituras y un espacio nos corresponde, no vamos a salir de aquí porque esto es nuestro y la Prefectura no tiene porqué quedarse con el predio de los niños”.

Además, indicó que aceptarían trasladarse a otro lugar siempre y cuando sea dentro de la ciudad, “pero igual seguiremos peleando por nuestra parte”.

Pamela Almeida tiene una hija con discapacidad física y auditiva que también forma parte de la unidad educativa “Es incorrecto que nos quiten porque hay personas que están en condiciones de vulnerabilidad”.

Lo ideal para los estudiantes, según Pamela es un lugar que no esté alejado de la ciudad y que el acceso al transporte sea fácil para los niños y jóvenes.

Padres de los alumnos que estudian en la U.E de Sordos de Imbabura durante una reunión que mantuvieron ayer en la institución.
Así es como se están haciendo trabajos de adecuación en la Unidad Educativa de Sordos de Imbabura.