Los estudiantes del 17 de Julio plasman sus ideas con tecnología y guía

Gracias a los equipos con tecnología de punta con los que cuentan y la guía de los docentes, los estudiantes de la carrera de Tecnología Superior en Química del Instituto Superior Tecnológico 17 de Julio hacen realidad sus ideas.

En los modernos espacios que fueron levantados en el cantón San Miguel de Urcuquí, en amplios y bien equipados laboratorios y talleres, los educandos estudian, aprenden y trabajan en la elaboración de nuevos productos, muchos de consumo masivo.

José Pijal, rector del Instituto Superior Tecnológico 17 de Julio, mencionó que, desde que empezó la emergencia sanitaria debido al Covid-19, en este centro de estudios no pararon de trabajar.

Por ejemplo, gracias a la donación de alcohol artesanal, lograron elaborar gel antibacterial, producto que también fue entregado a parte de la comunidad.

La principal autoridad de este centro de estudios, también explicó que les dan todas las facilidades a los estudiantes para que puedan desarrollar sus ideas, ya que la mayoría también están enfocadas en aportar con un granito de arena a la ciudadanía.

En las instalaciones de este plantel de estudios superiores, los educandos además fabrican alcohol para la desinfección de prendas, calzados y algunos espacios y, también, jabón líquido.

“La pandemia afectó que no tengamos clases normales de forma presencial. Sin embargo, no dejamos de trabajar en nuestros respectivos proyectos. En mi caso, con mi grupo elaboramos desinfectante para equipos de laboratorio. Para lograr un buen producto nos pusimos a realizar varias investigaciones para saber que fórmulas son las indicadas y convenientes para crear un buen producto”, mencionó Matías Semblantes, quien cursa en segundo semestre de la carrera de Tecnología Superior en Química.

Anita Checa, gestora del laboratorio de química, explicó que uno de los principales objetivos es que los estudiantes sean emprendedores. Por ese motivo, los dividieron en varios grupos para que elaboren productos desinfección.

También añadió que están trabajando en proyectos de manejo ambiental. Pero primero, empezarán dando mejor uso y tratamiento a sus propios desechos.

Y así, en la institución, los educandos, aprovechando la infraestructura y equipamiento con el que cuentan, ponen en marcha sus innovadores proyectos.

Por ejemplo, Jessica Jiménez planea crear una bebida energética a base de la corteza de la sandía. Otros, le quieren apostar a la fabricación de biocombustibles utilizando el aceite de cocina reciclado.