Esposas de trabajadores amenazan con huelga

altIBARRA.  Los trabajadores cesados en el Gobierno Provincial de Imbabura , GPI, Byron Celi y Armando Bolaños, comparecieron ayer a la Fiscalía, mientras sus esposas amenzan con una huelga de hambre si es que el prefecto Diego García no revee el pedido de visto bueno y la acusación de sabotaje en contra de sus esposos.

Contradicen a la autoridad provincial.  El prefecto Diego García aseguró a un medio de comunicación local que aquello se dio por cuanto no se puede permitir que  los trabajadores se den el lujo de paralizar toda la maquinaria y el equipo de movilización.

Viviana Rodríguez, esposa de Byron Celi dijo que les indigna que el Prefecto les acuse a su esposo y al compañero de él de sabotaje a los servicios públicos, solamente por el hecho según ella  de representar a la clase obrera.

Rodríguez dijo además que las esposas de los trabajadores para el viernes próximo tienen previsto realizar una marcha y no descartó llegar hasta las últimas consecuencias inclusive llegar a una huelga de hambre.

El Prefecto además ha señalado que las relaciones con los trabajadores de la institución (GPI) son de lo mejor e inclusive señaló también que hay algunos trabajadores que aceptaron estar dentro de la huelga porque existía una presión de una posible multa.

Situación  que para Byron Celi, dirigente sindical no tiene razón de ser “decir que la relación entre el Prefecto y los trabajadores como lo manifestó el Prefecto es engañarse, está teniendo una percepción negativa de las cosas o está mirando más allá de lo que se muestra y si es que los trabajadores me respaldan es porque están en contra de él” aseveró.  Finalmente Celi dijo que las cosas se pueden corregir y que todo depende de una decisión del Prefecto, como por ejemplo retirar el trámite de visto bueno.

 Otra declaración de una esposa. ”Verle a mi esposo así ha sido bien duro para mi” dijo María Morales esposa de Armando Bolaños, quien según ella él ya trabaja 27 años al interior del Gobierno Provincial de Imbabura. “Ojalá el señor Prefecto se retracte y nos ayude” dijo.