En La Esperanza buscan reactivación económica

IBARRA.- Son integrantes de varias organizaciones, pero todos tienen el mismo fin, reactivarse y seguir desarrollando sus actividades económicas, principalmente relacionadas al bordado, gastronomía y hospedaje.

En su mayoría son mujeres y están en varios sitios de la parroquia la Esperanza, perteneciente al cantón Ibarra.

Hilda Amaguaña junto a su esposo (foto inferior), se dedica a comercializar cuy asado, asado de borrego, colada morada, morocho con leche, etc.

La ciudadana se encuentra en la plazoleta de Rumipamba, todos los fines de semana. El asado de cuy cuesta 15 usd y va acompañado con guarniciones propias de la zona.

Silvia Morejón representa a la Asociación Verde Esperanza, se ubica junto a sus compañeros que en total son 17 integrantes. Todos son del barrio San Pedro. Ellos ofrecen una variada gastronomía, allí está la tilapia frita, secos de pollo, ceviches de camarón, hornado, etc.

“Nosotros ofrecemos el caldo de menudo o el caldo de 31. Mis compañeras tienen las truchas, alas azadas, la colada morada con empanadas, jugos de frutas naturales. En hortalizas el jugo de tomate, cebolla, pimientos culantro, y variedad de gastronomía”, dijo Ana Lucía Sandoval, presidenta de la Comunidad de la Cadena y representante de “Mujeres Emprendedoras de La Cadena”. Las comerciantes atienden desde las 08:00 hasta las 18:00, los sábados y domingos, por la pandemia tuvieron que esperar.

Lucila Judith Villalobos es la propietaria de Pondo y Piedra heladería y cafetería, se ubica junto al parque central de la Parroquia La Esperanza. Atiende todos los fines de semana de 09:00 a 18:00.

Tiene una variedad en helados en diversos sabores, allí están los de “pay” de limón, mango, etc. Los helados son hechos de forma artesanal.

Expende sus productos en la plazoleta Artesanal Rumipamba, ubicada a 5 minutos del parque central de la parroquia La Esperanza, en la vía a Zuleta. “Tenemos las blusas desde 25 dólares, los caminos de mesa los hay de 28, 20 y 15 dólares y más ”, explica la comerciante Esperanza Flores, otra emprendedora.