Entre la tradición y los trámites

p8IBARRA. El barrio de los abogados, así podría definirse a San Agustín. Más de 50 profesionales del Derecho prestan sus servicios en el sector.
Además de las oficinas para resolver asuntos legales, en los alrededores del barrio San Agustín se encuentra el Centro de Salud, la Fiscalía, la Corte Provincial de Justicia, el Miduvi, el Conadis, el Teatro Gran Colombia, una oficina de Diario EL NORTE, entre otros lugares de importancia para los usuarios.


Un letrero que no pasa desapercibido para los caminantes es el de la “Botica Ibarra”, ubicado en la esquina de la calle Flores y Maldonado.
Está colocado en este lugar hace 40 años. No es una farmacia, es la casa de Fausto Yépez, uno de los personajes ilustres de Ibarra.
Al preguntarle su edad, dice que está en la mitad de la vida. El 3 de noviembre cumplirá 89 años.
De la botica Ibarra, solo quedó el rótulo, el local se encontraba cerca del parque Pedro Moncayo.
Fausto Yépez decidió conservar el letrero para no olvidar que la botica fue el lugar en el que las personas encontraban todo tipo de medicamentos y a toda hora.
La puerta de la casa de este personaje ibarreño siempre está abierta en el día. Es como una especie de museo, rodeado de fotografías de las exreinas de Ibarra, exobispos, expresidentes e imágenes religiosas, entre las que destaca la Virgen de la Dolorosa en su dormitorio. Un lugar especial lo ocupa el retrato de su esposa Teresita Collantes, con una placa en la que consta el año de su fallecimiento: 1988. A ella siempre la recuerda con cariño, fue una gran mujer, recalca.
También está un espacio para los llaveros, medallas y recuerdos que recibió de los viajeros a los que firmó sus pasaportes, cuando se desempeñó como jefe político del cantón Ibarra, durante 20 años. También ocupó la el cargo de gobernador y concejal de la ciudad. “Por la atención que recibían siempre me traían un recuerdo…”.
De su barrio, Fausto Yépez considera que es uno de los más tradicionales y que también formó parte de la nueva Ibarra, luego del terremoto de 1868.
160 cintas magnetofónicas en las que cantantes grabaron música nacional en la casa de don Fausto también integran su colección histórica.
Y no pueden faltar los discos de acetato y un sinfín de casetes de antaño.
Para Fausto Yépez, contar con historias de la ciudad en imágenes es importante para que las generaciones conozcan sobre la riqueza de Ibarra y sus autoridades.

Su casa se convirtió también en una fuente de consulta para los estudiantes y abogados, pero ya no es tan de visitada porque ahora el acceso al internet reemplazó de alguna manera la consulta en la casa de Fausto Yépez. “Mi vida es mi casa, si le cierro la puerta me quedo encerrado, me gusta compartir y conversar con las personas”, dice Fausto Yépez. Su presencia hace más tradicional al barrio San Agustín…