Entre la nostalgia y el olvido de un ícono

altOtavalo.El paso del tiempo y los desastres naturales, han destruido un símbolo otavaleño que por más de 3 años ha quedado en el olvido, las piscinas “El Neptuno” es sinónimo de nostalgia para aquellas generaciones que en este lugar han dejado parte de sus vidas y que hoy solo les quedan recuerdos.

Historia. Era el año de 1927 y con la presencia de las autoridades y un gran número de ciudadanos otavaleños se inauguraba un nuevo balneario en la ciudad, denominándolo como aquel Dios romano de los mares” Neptuno”, así empezaba la historia de un icono del valle del amanecer que hoy en día se encuentra olvidado y desolado, en la memoria colectiva de los otavaleños permanece marcada la imagen de un patrimonio.

Recuerdos. El tiempo deja huellas, pero no quita los recuerdos, era una tarde del mes de marzo y el reloj marcaba las 16:05 en el barrio la Florida, cerca de las piscinas el Neptuno bajo un radiante sol sentado en una pequeña banca de madera, se encontraba Ramiro Córdova, morador del sector, que con su mirada dirigida hacia el Neptuno, parecía que regresaba a las épocas doradas de la natación en Otavalo.

“Las piscinas el Neptuno era lo mas bello que tenia Otavalo, aquí había competencias de saltos ornamentales con clavidistas de nivel internacional, eso creo que se realizaba en el año de 1965, ¡Que recuerdos!” Exclamó Don Ramiro.

Son muchas las opiniones de la gente que se acuerdan como era este lugar, asimismo Sixto Viñachi propietario de un pequeño restaurante, también recuerda las competencias intercolegiales y de saltos ornamentales que se realizaban en este lugar y como en las fiestas del Yamor después de la travesía al lago de San Pablo al siguiente día, los deportistas acudían a realizar competencias de natación de todo tipo,.

En tan popular barrio como lo es la Florida queda el recuerdo de un símbolo otavaleño, eran ya las 17:00 y Freddy Iza un ciudadano orgulloso de su tierra comenta, que, las piscinas el Neptuno deben volver hacer lo que un día fue y rescatar uno de los pocos patrimonios que aún existe en Otavalo.

“Yo tengo muchos recuerdos de la piscina del Neptuno, ya que hace varios años, como cuarenta mas o menos, ahí aprendí a nadar con mi padre, uno se metía a nadar y después corríamos a las duchas, cuando íbamos para allá era como ir a un paseo con la familia” decía Freddy como si quisiera volver a vivir aquellas épocas.

Estas historias son de gente que añora el pasado en el Neptuno, hace pocas semanas el complejo fue calificado por el Instituto Nacional de Patrimonio como un icono cultural de Otavalo. Actualmente se hace un estudio total del área, pero no existe fecha para su rehabilitación, mientras tanto el viejo Neptuno seguirá esperando.