Entre el trabajo y su familia

otavaloEl día de la mujer lo veo como un día muy importante, es bueno tener un día para festejar, pero creo que sería mejor que los 365 días sean dedicados a la mujer.

Yo al menos creo que la mujer es el pilar de la casa. Si una mujer se descarrila o se va por otro lado, se acaba el hogar. Yo creo que todo depende de nosotros. El tiempo está duro, estamos dedicados al trabajo y a la familia. Como mujeres debemos demostrar que tenemos capacidad para hacer cualquier cosa que nos propongamos. Tenemos que ser madres, esposas y trabajadoras, anteriormente existía mucho machismo, la mujer de antes se dedicaba al hogar y a los hijos.

Nosotras tenemos capacidad y se han visto casos como Gabriela Rivadeneira, presidenta de la Asamblea Nacional y Ángela Merkel canciller de Alemania, que son mujeres poderosas que saben cómo sacar el país adelante. Mi rutina inicia desde las 05:30, cuando estoy en píe para mandarle a mis hijos al colegio. Mateo, Camila, Aurora y Gianluca son mi inspiración y trabajo por ellos. También me dio un lugarcito para hacer deporte. Me gusta ir al parque San Sebastián a caminar y a la bailoterapia que se hace ahí. Dedico 45 minutos a la salud, hay que ver nuestro bienestar también.

Básicamente esta es nuestra rutina de lunes a sábado, pues el domingo es un día para la familia, ver a mis hijos ayudarles a hacer los deberes, la ropa entre otros. SU RUTINA Mi jornada diaria, inicia desde las 08:00, cuando empiezo a trabajar. Tengo un negocio familiar que lo llevo adelante con mi esposo Segundo Lema, desde hace dos que regresamos de Italia donde vivimos 12 años. Primero arrancamos vendiendo telas y ahora tenemos otra línea que es el plástico. El ritmo de trabajo en Europa es muy duro, más estresante por eso decidimos venirnos de nuevo. Ser mujer kichwa es un orgullo, nosotras somos luchadoras y aventureras. Es una herencia que traemos desde nuestros antepasados que nos inculcaron esta pujanza, para salir adelante. Creo que esto es lo que nos identifica a los kichwas. Esa palabra siempre la digo, ser arriesgada, si no me arriesgo no sabré si me irá bien o mal. Nadie me va a decir esto funciona así, o de esta manera; así se trabaja, así se vende.

Como le digo a mi esposo, debemos arriesgarnos, si nos funciona en buena hora, sino hemos probado y estamos satisfechos. Partiendo de esto vamos aprendiendo y sabemos lo que se vende y lo que no. Además vamos cogiendo un poco de experiencia de que es lo que se puede hacer. Al menos eso me pasó cuando llegué desde Italia que me tocó empezar de nuevo.