Entender el discurso

 

Muchos se han preguntado por qué el determinismo del presidente ecuatoriano para lograr obtener una gran popularidad hasta el momento, lo cual, sin duda, le orienta a una participación futura con miras a su reeleción.El año 2012, desde hace algunos meses, ya se dibujaba como un año eminentemente político con miras a las elecciones del 2013. Aquí, con seguridad los ecuatorianos vamos nuevamente a escuchar los mensajes públicos y los discursos subliminales que tratarán de convencernos para entregar nuestro voto por el personaje que mayor confianza evidencie al momento de presentarse ante las masas. Pero, ¿el público, los electores, estamos preparados o preparándonos para discernir esa relación que existe entre discurso y poder? Un interesante artículo de Janeth Lizarazo Ortega, hace referencia al pensamiento del profesor de la Universidad de Amsterdam, Tein A. Van Dijk, quien asegura que “el discurso contribuye a la reproducción de la desigualdad y la injusticia social, determinando quiénes tienen acceso a estructuras discursivas  y de comunicación aceptadas y legitimadas por la sociedad”. El discurso -dice Van Dijk- no solo es texto, es también una forma de interacción.