En tres parroquias hay problemas con las aguas residuales

Otavalo. Las cuatro plantas de tratamiento de aguas residuales de la parroquia San Rafael de la laguna “han cumplido su vida útil” en la depuración de las aguas que van al lago San Pablo, así lo aseguró el gerente de la Empresa de Agua Potable y Alcantarillado de Otavalo, Emapa-O, Marcelo Mosquera.

Esto se une al problema ambiental que están provocando las plantas de tratamiento de Araque y de González Suárez.

En Araque. La planta de tratamiento de esta comunidad no está funcionando. Mosquera explicó que a finales de septiembre, equipos eléctricos de las instalaciones fueron robados.

“Gente inescrupulosa se han llevado, cables, medidor de luz y equipos para el accionamiento del bombeo. Por esta razón la planta no está funcionando”, dijo el gerente de la Emapao. La solución llegará “máximo en 15 días, una vez que se concrete la contratación” comentó.

San Rafael. En esta parroquia existen 4 plantas de tratamiento y todas han cumplido su vida útil. Según el gerente de la Emapao, las instalaciones se diseñaron para un ingreso de dos litros por segundo de aguas residuales pero actualmente ingresan 6 litros. “Hemos contratado una consultoría para mejorar las plantas y, si es posible implementar unas nuevas instalaciones con las especificaciones técnicas actuales”, explicó.

Este problema también se replica en González Suárez, que al igual que González Suárez, tiene un gran número de comunidades.

El coordinador zonal 1 del Ministerio del Ambiente, Julio Morán, realizó ayer una inspección por 4 plantas de tratamiento del lago San Pablo y constató varias falencias que serán puestas en conocimiento de la institución administradora.

Mosquera aseguró que cumplen con un cronograma de mantenimiento de las plantas ubicadas en los alrededores del lago, pero reconoció que por falta de equipo y personal en varias ocasiones no se cumple con lo establecido.