En pie de lucha por el páramo de Chalpatán

Tulcán. Autoridades de Carchi y Tulcán y colectivos ambientales, coinciden que el páramo de Chalpatán, situado al sur occidente de la capital carchense, es una zona importante de proteger. De aquí nace el río Bobo y afluentes que proveen de agua al cantón. Es además una zona rica en flora y fauna donde frailejones, achupallas, pajonales, hacen parte del área verde que el paso del tiempo y el hombre, aniquila.

Planteamientos. Coinciden también en que en los últimos años, el avance de la frontera agrícola y las malas prácticas ambientales han deteriorado este páramo y es necesario tomar medidas. Y es aquí justamente donde no logran consenso dos planteamientos.

Desde el colectivo Páramo Salvaje, representado por el abogado Lenin Pazos, la propuesta es expropiar los predios privados y declarar a las hectáreas intervenidas Patrimonio Natural de los Tulcaneños. Chalpatán tiene en total 12 mil hectáreas; la Hacienda Chalpatán tiene 1700; 1000 que son potreros y las 700 son ciénaga. El planteamiento del colectivo es recuperar las 1000 hectáreas intervenidas a través de la expropiación de la zona y la declaratoria de Patrimonio Natural.

Gobierno Provincial. Por otra parte, la propuesta de la Prefectura del Carchi, según resume el prefecto Guillermo Herrera, es declarar Área de Conservación y Uso Sustentable alrededor de 10 mil hectáreas. Para Herrera esta alternativa es viable porque la ley faculta a la institución provincial hacer dichas declaratorias y porque la expropiación no es un tema únicamente de dinero, sino por la normativa legal.

Los dos planteamientos están en la mesa y aunque no hubo acuerdo en la audiencia pública desarrollada ayer con intervención del Consejo de Participación Ciudadana y Control Social, se generaron importantes avances. Por ejemplo, la Alcaldía de Tulcán levantará información de las propiedades en el sector y Senagua establecerá zonas de recargas hídricas para protegerlas de actividades agrícolas.

Compromiso. Pese a que no hubo un acuerdo, el abogado representante de los sectores ambientalistas, calificó la audiencia como positiva en la medida que en ambas partes ya hay una conciencia de protección. “Ya hay una política para tomar medidas de preservación. Lo importante de la propuesta de la Prefectura no es tanto en el efecto que causa, sino en la posición que asume”.

Cristian Benavides, alcalde de Tulcán, explicó en el ámbito de sus competencias que la expropiación no es un paso tan simple, sobre todo por los recursos económicos, pero también por la normativa legal ya que hay escrituras públicas de los predios y los propietarios también tienen recursos jurídicos.

Se acordó convocar a los presidentes de las Comunidades del Sur para que sean partícipes directos de las decisiones y políticas que se adopten sobre este territorio. Nicolás Goyes, parte del colectivo Páramo Salvaje, pidió a las autoridades tomar medidas urgentes ya que la flora y fauna del sector corre riesgo de extinguirse.