En la Av. Carchi se declaran en “peligro” latente

Ibarra. Los moradores de la avenida Carchi ya piensan en medidas más urgentes y visibles.

Ellos afirman estar “cansados” de acudir ante las autoridades locales y que la respuesta sea la misma: “que están exagerando”.

Según el presidente del barrio Nelson Vaca desde el Municipio les pidieron un plazo de cuatro meses para resolver el inconveniente pero este ya se está acabando.

En caso se no ser escuchados, la vicepresidente del barrio, Cecilia Gudiño indicó que acudirán a otras instancias para solicitar un Amparo Constitucional.

“Nosotros queremos el cierre absoluto de la PTAR”.

Informe real. Un grupo de vecinos realizó un recorrido por la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR), el pasado lunes 16 de septiembre, y luego de la visita manifestaron estar inconformes con la información que se les entregó.

Ante Carlos Herrera, uno de los responsables de la PTAR , ellos exigieron un informe de la cantidad de gases que hay en el medio ambiente. Su pedido no fue respondido y según los vecinos, las autoridades les indicaron que no se ha realizado un examen con esas condiciones.

El cartel. Gudiño, Vaca y una de las vecinas más afectadas, Teresa Machado, junto con un grupo de 20 personas se organizaron el fin de semana pasado para colocar un cartel de dos metros de alto, resaltando el peligro por contaminación ambiental que a diario viven sus moradores.

En el mismo se detalla niveles altos de “gases tóxicos, ruido y riesgo para la salud humana”.

Permiso. En enero del 2015, el Ministerio de Am-biente entregó oficialmente la Licencia Ambiental a la Empresa Municipal de Agua Potable y Alcantarillado de Ibarra (Emapa-I) para la construcción de una planta de tratamiento de aguas residuales del río Tahuando y que, según los moradores del barrio, la obra nunca fue socializada.

En ese entonces, desde la Dirección Provincial del Ambiente se informó que el objetivo era descontaminar las aguas del río Tahuando y depurar el agua residual de una población.

Pero este objetivo no se ha cumplido a decir de Cecilia Mediavilla, una de las vecinas de la Av. Carchi.

“Nosotros hemos sufrido mareos, vómitos y hasta dolores extremos de cabeza, especialmente los que vivimos en la vía principal”, indicó.

Los vecinos coinciden en que incluso sellando puertas y ventanas, el olor es penetrante a toda hora.

La Vicepresidenta del barrio advirtió que en el barrio viven adultos mayores

de 65 años y que ellos son los más vulnerables.


Otras demandas. Pero los malos olores, los gases y el ruido no son los únicos problemas que tiene el barrio del norte de la ciudad.

Durante la construcción de la planta sobre el río Tahuando se afectó también la estructura del Parque Carchi.

Veredas destruidas, escombros acumulados, cerramientos destrozados, juegos abandonados, canchas en malas condiciones y equipos de gimnasia oxidados fueron parte de una larga lista de problemas que tiene este sector.

A esto se suma el hecho que, en las noches, los migrantes extranjeros usan este espacio para dormir y en ocasiones ingerir bebidas alcohólicas.

Vaca manifestó que mientras se realizaron los trabajos para poner la tubería que conecta a la planta debieron reasfaltar la avenida Carchi y remediar lo destruido, pero eso no se hizo.

“Estamos pagando por el reasfaltado y también por adecuar parte de los caminos dañados por la maquinaria que pasó por el parque”, indicó.

La Planta de Tratamiento de Aguas Residuales se entregó a la ciudad el 27 de septiembre de 2018 en la administración municipal de Álvaro Castillo.