Ibarra. Los restos mortales de Arturo Manosalvas Cerón recibieron, la tarde de ayer, el último adiós.

A las 15:00 familiares y amigos del fallecido llegaron hasta la iglesia La Merced, en la ciudad de Ibarra, lugar en donde se llevó a efecto la eucaristía en memoria del ciudadano, oriundo de la provincia del Carchi y que perdió la vida el pasado martes en un accidente de tránsito registrado en Guayllabamba.

Camino a su última morada. Luego de terminada la eucaristía varios familiares tomaron la palabra dentro del templo religioso, lo hicieron con el objetivo de destacar lo que en vida realizó el transportista para beneficio de su familia y de su pueblo.

Uno de sus allegados, en su discurso, dijo que fue un hecho que nadie lo esperaba, que sorprendió a todos su partida, pero también llamó a la reflexión a los presentes para dejar a un lado los rencores y los problemas, ya que dijo es importante estar preparados para el camino que ha emprendido Arturo Manosalvas, hacia el más allá.

Más del transportista. El ciudadano tenía 64 años de edad, de los cuales con su matrimonio ya había cumplido los 44. Ya se acercaba a las bodas de oro, pero la muerte lo sorprendió en la Panamericana, justo en el momento en que realizaba la actividad que lo apasionó por muchos años, la transportación pesada.

Ya luego de salir de la iglesia La Merced, en medio de una leve lluvia, el ataúd fue cubierto con una bandera que tenía los colores de su natal Carchi, pero también era un símbolo de un club hípico, otra de las pasiones del transportista.

Luego, en un vehículo de la sala de velaciones, en donde estuvo desde el día de su fallecimiento, fue trasladado rumbo al Cementerio Jardín de Paz en donde sería su última morada.

En el trayecto lo acompañaron decenas de vehículos, ya cerca de la Av. Fray Vacas Galindo el ataúd fue retirado del vehículo que lo llevaba y fueron sus familiares quienes decidieron cargar al fallecido hasta el campo santo.

Entre el llanto y la alegría. En el trayecto habían personas que caminaban pensando, otras conversaban en voz baja y en medio de lágrimas. Adelante del féretro se ubicó un vehículo que más que generar tristeza llevaba consigo melodías musicales, ya que dijeron Arturo Manosalvas se caracterizaba por ser una persona muy dinámica y alegre. A paso lento ingresaron en el campo santo y momentos de silencio se vivieron antes de darle el último adiós al transportistas carchense.

¿QUÉ CAUSÓ EL INCENDIO DEL TANQUERO?

El día de producido el hecho Esteban Cárdenas, comandante del Cuerpo de Bomberos de Quito, informó que el tanquero se trasladaba desde Quito hasta Guayllabamba.

“Al producirse el accidente se regó combustible en la calzada y por la fricción de las latas se prendió el fuego. Esa es una hipótesis que se maneja”, dijo el oficial.

Pero Juan Francisco Esparza, agente de investigación de Tránsito de la Policía Nacional, señaló que se investigarán las causas de los dos siniestros ya que el segundo accidente involucró a un vehículo lanzaespuma del aeropuerto Mariscal Sucre de Quito, que acudía a atender la emergencia. El automotor chocó a dos autobombas del CBQ,

tumbando un poste y los letreros de señalética.

Una vez conocido el hecho los compañeros de Arturo Manosalvas informaban que se trataba de su amigo y compañero de carretera y fueron ellos quienes dieron aviso a sus familiares del fatal acontecimiento.