En el Daniel Reyes claman por planta propia para 90 estudiantes

Ibarra. No pueden levantar ni tumbar una sola pared de la exescuela 9 de Octubre en donde funciona el Instituto Superior Tecnológico de Artes Plásticas Daniel Reyes en San Antonio de Ibarra. Autoridades, docentes y estudiantes del Instituto Tecnológico claman para que ese predio donde actualmente funciona done el Ministerio de Educación y así dar una mejor cara a ese tradicional centro de estudios, que funciona en esas instalaciones desde el 2013.

Promoción. Han pasado seis años desde que estudiantes y docentes se mudaron a la exescuela 9 de Octubre.

En ese sitio que no presta todas las condiciones para la enseñanza se forman los talentos del arte del país en las carreras de pintura y escultura. Anteriormente contaba el Instituto con dos especialidades más. Se trataba de diseño y Decoración de Interiores.

Actualmente a esa entidad asisten a clases entre 87 de 90 estudiantes.

Silvia Recalde Robayo, rectora de esa institución dice que los cupos son limitados para ambas carreras. Son 30 plazas para pintura y 30 para escultura para primer año. “Nos preocupa por la demanda que existe ya que no tenemos un espacio más amplio. Trabajamos en ese sentido para que el Ministerio de Educación nos done este lugar. Una vez que nos entregue esta infraestructura se puede intervenir en los espacios físicos”, dijo Recalde.

Atracción. Luego de que se ejecutó la Reforma a la Ley Orgánica de Educación Superior en la cual las carreras técnicas y tecnológicas son consideras de tercer nivel, ha sido un plus y una de las principales motivaciones para quienes buscan postular en este tipo de especialidades.

Saida Túquerrez de 22 años de edad, por ejemplo de segundo año de pintura, aseguró que decidió estudiar esta especialidad por la oportunidad que existe en obtener el título en menor tiempo.

Sin embargo no todo es color de rosa, pues Saida aseguró que lo ideal sería contar con una planta propia y amplios talleres para trabajar con normalidad.

“A pesar que estamos incómodos sacamos los proyectos adelante”, dijo.

Otra de las atracciones es que el Instituto está acreditado por el Senecyt. Para Christian Paz de 22 años de edad, estudiar en esa casa de estudios es lo mejor que le ha pasado. Él hasta hace dos años vivía en Quito, pero le sedujo la carrera de escultura y decidió mudarse a San Antonio.

Christian está a punto de finalizar la carrera y su sueño es montarse un taller y seguir estudiando un postgrado técnico.

Infraestructura. Desde el 2013 la exescuela 9 de Octubre se convirtió en el laboratorio de los profesionales en formación en artes plásticas.

Ese sitio cuenta con siete aulas de clase que también sirven para talleres. Es decir que ese espacio cumple doble función, pues en ciertas horas están montadas las sillas y los pupitres para recibir clases teóricas y luego ese mismo lugar se transforma en una zona para pintar.

Lo que hacen los estudiantes es retirar las mesas y sillas para armar los caballetes. En esas condiciones construyen verdaderas obras de arte.

Pero no solo los alumnos de pintura viven ese drama, también viven lo mismo quienes optaron por la carrera de escultura.

En un área de 8 por 15 metros trabajan alrededor de 15 estudiantes con químicos, máquinas moladoras, taladros y esmeril.

Lo ideal según Edwin Limaico, docente es trabajar en un espacio de 30 x15 metros para que cada alumno pueda manipular las herramientas sin incomodidad. Otro de los sitios en la cual se comparten espacios es en el laboratorio de informática. Ese sitio también funciona como sala de docentes.

Punto de vista. Para Arturo Almeida, exrector del Instituto (2013 al 2016), el objetivo principal es que ese centro de estudios no pierda su identidad. Sin embargo aseguró que hace falta mayor apoyo de las autoridades de educación.

“Le hace falta aulas, tecnología y materiales para la planta administrativa y docentes. Es un trabajo de largo aliento y de la población. Tenemos que fortalecer el Instituto Daniel Reyes a capa y espada”, dijo Almeida.