En Ecuador se fuma contrabando

Tulcán. Un estudio realizado por MSIntelligence sobre el impacto del ingreso de cigarrillo de contrabando al mercado nacional, revela que este problema creció estrepitosamente en los últimos tres años.

Cifras. Según este estudio, hasta 2015 la incidencia de cigarrillos domésticos ilegales en el mercado nacional era de 18,6% y en lo que va de 2018, la cifra se triplicó a 55,2%. Si bien el ingreso de los productos en su mayoría es por la frontera norte, el impacto en el mercado se extiende rápidamente a todo el país.

Por ejemplo, ciudades como Manta reportan un 79,1% de presencia de cigarrillos de contrabando seguida de Esmeraldas con 78,0%, y Santo Domingo 73,1%. Les siguen Milagro, Durán, Quevedo, Guayaquil, Portoviejo, Ibarra, Quito, Machala, Cuenca, Loja y Ambato. A excepción de las tres últimas plazas, en el resto de ciudades la incidencia está en promedio de 68,3% y 45,7%.

Afectados. Para Hernán Auz Argoti, propietario de un local de distribución de licores y cigarrillos en Tulcán, hace 36 años, el golpe del contrabando generó una caída estrepitosa de estos negocios. En su caso, hasta hace cuatro años en su local, situado en el centro de la ciudad, se abastecía de cuatro pacas (200 paquetes) es decir 2000 cajetillas semanales. Ahora, a causa del contrabando con 20 paquetes, es decir 200 cajetillas, es más que suficiente porque el producto sobra. “Pierde desde la señora que vende en charoles, las tiendas, los locales más grandes, hasta la propia industria nacional.”, asegura.

Competencia desigual. En base a estas cifras, asegura que la caída de las ventas estarían entre 80% y hasta 90%. “Hay un montón de marcas extranjeras que ingresan con costos ínfimos en relación a los nuestros”, denuncia. Y es que la relación de precios es de 5 a 1. Por ejemplo, la cajetilla de cigarrillo Lark en Ecuador cuesta 5,70 dólares, mientras que la cajetilla extranjera donde están marcas como Silver Elephant, Modern, que ingresan de contrabando, cuestan 1 dólar. El contrabando, sumado al pago de Impuestos de Consumos Especiales ha hecho que el cliente deje de consumir producto ecuatoriano, afirma Auz y aduce que el justificativo de incrementar precios para bajar el consumo no funciona. La gente, acostumbrada a fumar, no ha dejado de hacerlo por precios, lo que ha hecho es buscar su economía y optar por el producto de contrabando, enfatiza.

En noviembre del año anterior, la Aduana incineró 10 millones de cigarrillos de contrabando y los decomisos siguen por miles a diario.

Quienes se dedican a vender cigarrillos nacionales, señalan que hace cuatro años las ventas cayeron en 90% por el contrabando.