En Ecuador existen unas 140 000 personas en extrema pobreza y con alta vulnerabilidad

Quito. El Ministerio de Inclusión Económica y Social (MIES) de Ecuador anunció este lunes 1 de julio que cerca de 140 000 personas se encuentran en situación de pobreza o extrema pobreza y con alta vulnerabilidad, por lo que serán los beneficiarios de los programas de atención del Gobierno.

La titular del MIES, Berenice Cordero, indicó que se ha incrementado la inversión para diferentes programas de asistencia social de 700 millones de dólares en 2018 a 848 millones en este año, que ya se encuentran incluidos en el presupuesto general del Estado.

Además, también ha aumentado de 852 000 a 992 000 el número de personas que en el mismo periodo se encuentran en el rango de cobertura de los programas de asistencia del Ministerio.

Según datos de la Cartera de Estado, en diciembre pasado “se registró un 23 por ciento de pobreza y un 8,4 por ciento de pobreza extrema en Ecuador”.

Asimismo, más de 6.000 núcleos familiares han migrado del llamado “Bono de Desarrollo Humano”, de 50 dólares mensuales, al “Bono Variable”, una transferencia condicionada de hasta 150 dólares que busca mejorar el nivel económico de familias pobres con hijos ecuatorianos menores de 18 años.

Cordero indicó también que en el denominado “Bono Mis Mejores Años”, dirigido a unos 170 000 adultos mayores, se incluirán otras mil personas, con pensiones que aumentarán de 50 a 100 dólares mensuales.

Asimismo, recordó que el “Bono Toda Una Vida” beneficiará a 60 000 personas con discapacidad con 100 dólares a cada una.

Entre los programas de protección social se incluyó también el “Bono Joaquín Gallegos Lara”.

Según el MIES, este bono es “uno de los mejores logrados” porque está enfocado a quienes cuidan a personas con más del 70 por ciento de discapacidad.

Cordero aseguró también que hasta finales de 2019 se prevé que sean 922 000 personas beneficiarias de los sistemas de pensiones y bonos del Gobierno.

La ministra aseguró que es importante el número de personas que se benefician de estas prestaciones, pero enfatizó en que también se debe tomar en cuenta “la calidad de las transferencias para que lleguen a los que más necesitan”.