En curva, en caracol, cuadrada…

Las gradas, uno de los elementos arquitectónicos más antiguos por la sofisticación en el diseño de la vivienda y la necesidad de crear espacios verticales, se incorporaron definitivamente a nuestro terreno más íntimo, de ahí el especial interés que hoy tenemos por conseguir escaleras para interiores.   
Existen diferentes tipos de escaleras para las necesidades particulares de cada casa, ya sea por espacio o simplemente por estética.
Las hay rectas, cuarto de giro o de U, caracol o cuadradas. Carolina Fonseca es arquitecta, ella explica que para tener gradas dentro de la casa hay que combinar tres principales cosas: construcción, diseño y funcionalidad, que muchas veces nos guiamos por hacer uno o dos de estos tres pasos, pero no es así.
“Nosotros, como arquitectos, a veces proyectamos gradas muy bonitas, agradables y curvas, y nos olvidamos de las personas de la tercera edad o con discapacidad, entonces no dejamos las huellas (zona del escalón que se pisa) y contrahuellas (peldaño que levanta a la siguiente grada) apropiadas, nos enfocamos en el diseño y no consideramos ese aspecto, lo que hace que la mitad de una grada curva no sea funcional o no la ocupemos. Si tienes una casa grande y quieres hacer un diseño diferente, tú puedes hacerlas el ancho que te guste, pero considerando los tres puntos anteriores”.
En el diseño: Nunca vamos a salir de la grada cuadradita, la huella y la contrahuella, la idea es combinar los tres aspectos, porque una grada con mayor diseño tiene un costo importante dentro de la obra, un costo más elevado que la tradicional. Hay que considerar también que en una vivienda la grada puede ser un punto focal del diseño interior, pero, sí hay la manera de equilibrar un buen diseño con buenos acabados que garantice una movilidad adecuada en la casa.
Para una vivienda multifamiliar se debe trabajar con normativas. Debe tener una iluminación y ventilación directa.