En busca de la fortaleza de Atuntaqui

luis rivadeneira jativaLa fortaleza de Atuntaqui se presume está cerca de la Pailatola, Oroscotola y Pupotola.
Atuntaqui fue una fortaleza de armas, «la mejor que los primeros Shirys hicieron en la provincia de Otavalo». Así fue la fortaleza de Atuntaqui en tiempos de los Shirys. Plaza central origen de la ciudad. Plaza de ramas en la época pre incásica. Capacidad para albergar de 5000 a 6000 personas. Área aproximada de 5000 m2. (MORENO YÁNEZ, Segundo, Historia antigua del País Imbaya).

“Las fortalezas que en la época de los Shirys se constituían por grandes cuadrados de muros, en cuyo centro se guardaban las armas y las escalas de que se servían los defensores. Al abrigo de esos muros, se congregan los ejércitos, formados por voluntarios que, fuera de las épocas de guerra, vivían tranquilamente entre sus tribus y sus familias”. (Historia del Ejército Ecuatoriano).

En los tiempos de guerra, es necesario fortificar los pueblos, para desplegar la actividad guerrera, de lo que luego sería la táctica y la fortificación en el arte militar, confirmándose así, plenamente, que, muchos de sus principios, son de un orden meramente natural y que siempre, cuando la moral fortalece los espíritus, fue posible lanzar agudas flechas, luchar con  lanzas, hachas, o con mazas de piedra o de cobre, abrigarse en el terreno y aumentar su solidez.
La batalla en la fortaleza de Atuntaqui, de los Shirys dirigidos por Cacha y su hija Pacha fue en defensa de la heredad de los imbayas. En Atuntaqui murió Cacha, sin rendirse,  y se produjo la asunción al mando de su hija Pacha como shirylesa.
Los invasores permitieron los funerales del más grande guerrero de todos los tiempos y viene la pacificación, posibilitada por la unión entre Huayna Cápac y Pacha, junto al comienzo de una nueva etapa, a partir del nacimiento de Atahualpa.
Es tarea de arqueólogos la búsqueda de nuestra fortaleza, la misma que hasta su encuentro real debe tener un monumento en Andrade Marín, junto a los de Cacha y Pacha, en la zona urbana equidistante entre las tres tolas.

 

Luis Rivadeneira Játiva
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