En 7 años se sumaron 15 semáforos nuevos

Ibarra. En el 2013, la Alcal-día de Ibarra instaló semáforos inteligentes en 132 intersecciones de la ciudad con los objetivos, según el entonces alcalde Jorge Mar-tínez, de reemplazar los anteriores, cuya tecnología de focos incandescentes era imposible de reparar y de aumentar equipos para mejorar el tránsito.

Desde esa fecha, hasta la actualidad, la Ciudad Blanca cuenta con semáforos en un total de 147 intersecciones, según datos de la Em-presa Pública de Movilidad del Norte (Movidelnor). Es decir, se han incrementado 15 semáforos en siete años.


Percepción. Los comentarios ciudadanos han sido diversos, especialmente por la cantidad de semáforos en ciertas vías del centro de la ciudad y en otros casos por su falta de sincronización

Paúl Reinoso es un comerciante que llega desde Quito dos veces por semana y manifiesta que la calle Si-món Bolívar tiene demasiados semáforos y, en otras avenidas, “uno se confunde al momento de cruzar”.

“Hay un cruce en el sector del mercado La Bahía que tiene dos semáforos en menos de 10 metros y que uno se pone en rojo y otro en verde, eso es inútil”, refirió.

Con esto coincide Valeria Mosquera que a la cantidad “exagerada” de estos equipos se suma el poco espacio para transitar. “Hay gente que se parquea en dos filas interrumpiendo el paso y encima, en cada esquina hay una luz roja; es un problema para quienes trabajamos en la zona”.

Observación. En un recorrido realizado por este diario se pudo evidenciar que la congestión es evidente en horas pico (7:00-13:00-18:-00). Por ejemplo en la avenida Atahualpa, una de las zonas más transitadas del sur de la ciudad existen 8 semáforos en una distancia de 2 kilómetros entre el Parque Atahualpa y la avenida Teodoro Gómez, mientras que la Bolívar con un kilómetro menos tiene semáforos en nueve intersecciones, entre la avenida Pérez Guerrero y Rafael Troya.

Respecto al tiempo de espera, se evidencia que en la avenida Eugenio Espejo y la calle Rafael Larrea hay un semáforo cuyo rojo tarda 75 segundos mientras que el verde 30, lo que para taxistas como Anthony Chávez “es un problema”.

Planificación. Para César Arias , experto en temas de movilidad, un semáforo puede ser beneficioso y aconsejable si antes de colocarlo existe un estudio que considere determinadas condiciones como: número de autos, índice de accidentabilidad, cruce de peatones, velocidad de circulación, entre otras. “No se pueden colocar semáforos porque sí”, afirmó.

El urbanista Diego Hurtado se refiere a ciudades británicas donde, hace 7 años, se eliminaron los semáforos. Allí el conductor sabe que debe respetar los límites de velocidad, las intersecciones y los cruces peatonales. Desde su análisis, reducir los semáforos en el centro urbano haría una ciudad más fluida y amigable.

En determinados sectores, la luz roja detiene una considerable cantidad de vehículos que interrumpen el paso en otros cruces, ocasionando congestión.

El parque automotor aumenta a diario. Esto obliga técnicamente a sincronizar los tiempos de los equipos.

Este diario buscó la versión de un representante de Movidelnor para conocer cuál es la situación de los casi 150 semáforos pero no recibimos una respuesta.