En 1955 se declara Día de la Bandera Nacional, aquí la reseña histórica

El 25 de mayo de 1822, fue utilizado por primera vez el tricolor colombiano un día después de la Batalla de Pichincha, por las fuerzas libertadoras dirigidas por el Gran Mariscal de Ayacucho, Antonio José de Sucre, habiendo sido adoptada por los ecuatorianos como Bandera Nacional.

Siendo jefe supremo de la República del Ecuador, el doctor Gabriel García Morenos, un 26 de septiembre de 1860 mediante decreto supremo adoptó como Bandera Patria el tricolor colombiano.

La convención de 1861, ratificó el decreto supremo de García Moreno.

Fue el congreso Nacional de 1900 e que mediante decreto legislativo, en su artículo segundo dispuso “El pabellón Nacional será sin alteración alguna el que adoptó el Ecuador desde que proclamó su independencia, cuyos colores son: amarillo, azul y rojo, en líneas horizontales, en el orden que queden expresados de su superior a inferior, debiendo tener la franja amarilla una latitud doble a la de los otros colores”.

El Congreso Nacional de 1955 señala al 26 de septiembre como el Día de la bandera nacional, fundado en este hecho podría tener lugar la jura de la bandera. Pero ¿qué es civismo? Es el impulso que promueve el esfuerzo y las buenas obras por los más altos intereses de la patria. Quien es un Patriota. Persona que tiene amor a su patria y procura todo su bien. Por lo tanto

¿Qué es jurar la bandera? Es comprometerse con los más caros anhelos de la patria es luchar por su engrandecimiento, no solo disfrutar de los derechos y libertades sino cumplir a cabalidad y responsabilidad empezando por nosotros mismos, con nuestros deberes y obligaciones como buenos ecuatorianos, es conocer la patria para aprender a amarla y defenderla, porque no se ama lo que no se conoce. ¡Eso es jurar la bandera!

La exposición de la bandera como el mayor emblema del Ecuador en todos los edificios públicos y privados, como motivo de las grandes efemérides patrias, es el homenaje obligado que todos debemos a las glorias del pasado a los afanes creadores de sus hijos.

Pero independientemente de colores y años este es un día importante para premiar la dedicación de miles de estudiante que demostraron su mayor esfuerzo trabajando para engrandecimiento propio y de su patria, convertido en un ejemplo a seguir, cumpliendo con el legado de crear un mundo mejor, consecuentes además con el sueño que ofrendaron su vida por nuestro bienestar, un Eugenio Espejo, Eloy Alfaro y Simón Bolívar, de ver a una patria grande unida.

Mi felicitación también a esos orgullosos padres que supieron inculcar en sus hij@s el esfuerzo, la dedicación, la responsabilidad y la lucha por salir adelante y triunfar.